UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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domingo, 23 de abril de 2017

COCINANDO EN LA ESCUELA SIN FERRÁN ADRIÁ. La práctica frente a la teoría.

Se está poniendo de moda que muchos personajes relevantes de la sociedad se  conviertan en expertos en educación y nos trasladen a los docentes su forma de interpretar el hecho educativo. Últimamente Ferrán Adriá, a través de la fundación telefónica, curiosamente se entremezclan intereses empresariales con educativos, pero ya estamos tan acostumbrados a este hecho, que ya no le damos importancia. Pues bien, desde esta plataforma, el afamado cocinero quiere compartir su método de trabajo, el que tan buen resultado le ha dado El Bullí, a las aulas. Así, se pueden descargar desde el programa escuelas creativas, una serie de guías creativas, si redundamos en el término le damos más importancia, con unos premios de fondo como elemento motivador para la participación. 
Son buenas iniciativas, pero ¿de verdad que es un cocinero el mejor modelo educativo a seguir en los centros educativos? Sin duda en los centros de secundaria con módulo de restauración sí, en los demás se pueden utilizar algunas ideas, pero de eso a que sea un referente, dista un trecho enorme. Que conste que siempre defiendo, en la entrada anterior de este blog lo desarrollo, que cualquier elemento motivador de los alumnos, por extraño que pueda parecernos, va a ser adecuado dentro del proceso educativo. Sí a la cocina, sí a utilizar metodologías "innovadoras" que proceden de mundos diferentes al escolar, pero no es necesario convertir a personas que no están relacionadas con el mundo educativo en "gurús" de la educación, puesto que lo que se consigue es desarrollar actividades puntuales, que sacien nuestro espíritu innovador momentáneo,  pero que no dejan de ser islas sin conexión con el resto de la actividad que se desarrolla en el aula. 
Así que seguramente, con el impulso de las teorías del Bullí, podremos ver a muchos niños/as que diseñen un plato con frutas simulando alguna cara o algún animal. Seguramente, desde aquí, desarrollarán el tema de la comida sana y equilibrada, lo cual es magnífico, pero seguramente también, todo quedará en este punto.
El tema de la cocina es mucho más completo que todo esto. Nosotros, en el apoyo de compensación educativa, trabajamos desde aquí, y eso que este curso, con tan solo hora y media a la semana, no tenemos mucha capacidad de darle un impulso importante.
 Pero hemos creado una empresa de catering, hemos visitado una sucursal bancaria para comprobar la capacidad crediticia con la que podríamos contar. Hemos acudido a centros comerciales para la compra de materiales y utensilios. Hemos desarrollado recetas que pueden ser útiles de cara a la rentabilidad de la empresa emprendida. Hemos desarrollado una contabilidad, con el fin de comprobar la sostenibilidad económica de la misma. Hemos llevado a cabo una campaña publicitaria de nuestros productos. Hemos desarrollado una web que publicita nuestra empresa, y desde luego, hemos cocinado. Todas estas actividades multicompetenciales se pueden, y se deben, realizar desde un proyecto de estas dimensiones, no vale con tocarlo de pasada, y desde luego no es necesario que una persona famosa sea el referente. Lo necesario es la capacidad del docente para la motivación del alumnado, y que el primero vea los centros de interés de nuestra sociedad, y por lo tanto de los niños/as para enfocar desde aquí el proceso educativo. Seguramente si emprendemos un proyecto, sin tener claras todas las posibilidades anteriores, analizando más la teoría que las posibilidades prácticas, estaremos perdiendo una oportunidad didáctica importante. Creo que últimamente, con el aluvión de teorías innovadoras con el que nos bombardean, los docentes estamos pensando más teóricamente que en las posibilidades didácticas reales. Así, que me parece, que nos encontramos en un punto en el que debemos dedicarle un poco menos de tiempo a pensar en las cosas que  puedo hacer y un poco más a hacerlas.

Os dejo el enlace con el blog de la empresa de catering, LABORDETA´S FORK ¡Ah y estamos abiertos a recibir los pedidos que surjan!





miércoles, 19 de abril de 2017

LA IMAGINACIÓN DIDÁCTICA O LA IMPORTANCIA DEL DOCENTE.

La mayoría de los docentes estamos de acuerdo  en  que la parte más importante de la motivación de  nuestros alumnos/as, radica en encontrar situaciones de aprendizaje cercanas a la realidad de los niños/as. Es fácil decirlo, y en realidad, también es fácil hacerlo. Tan solo debemos intentar salir de nuestras propias rutinas, quitarnos las gafas oscuras y utilizar la cualidad, que a mi entender, es la más importante en un docente de los que ahora se denominan "innovadores", la imaginación. Seguro que a la hora de enfocar el aprendizaje de cualquiera de los estándares que estamos trabajando, somos capaces de encontrar una situación real, en la que los alumnos/as puedan verse reflejados y motivados. Tan solo es cuestión de cambiar nuestra propia dinámica, para poder encontrar dichas situaciones. Puede, que al principio, la propia monotonía de nuestra labor, nos haga ver esta realidad mucho más complicada de lo que es en realidad. Pero, como todo, es cuestión de práctica y de entrenamiento, la cualidad la tenemos, solo es cuestión de saber y querer explotarla.
La primera premisa es quitarnos el miedo a plantear cualquier actividad, aunque pueda parecernos  poco habitual, solo la descartaremos después de una evaluación. Esa es la clave, realizar una buena evaluación del proceso, para determinar si ha cumplido con los objetivos previstos y realizar las adaptaciones necesarias, para mejorar dicha tarea en el futuro.
No hay tarea mala, simplemente estará mal enfocada, mal adaptada o mal temporizada, pero estas tres cuestiones son mejorables tras la necesaria evaluación, que ha de ser, como he señalado antes, continua y general.
Hace unos días estaba viendo una película que ha tenido mucho éxito en Argentina, se trata de una comedia, sin muchas pretensiones, pero que me resultó muy divertida, "Permitidos". A lo largo de la misma, los protagonistas se enzarzan en un cruce de insultos, a través de la canción "Rata de dos patas", que es una melodía mexicana, en la que se narra un despecho amoroso, utilizando un lenguaje inusual, sobre todo para mis alumnos/as de educación compensatoria. Se me ocurrió que podía utilizar dicha canción par mejorar la competencia lingüística de los mismos. Así que analizamos la forma en la que ellos/as se insultaban normalmente, les pareció sorprendente y en seguida capté su atención. Sí ya sé que puede resultar políticamente incorrecto tratar estos temas en una escuela, pero la realidad es que insultarse se insultan, queramos o no, y que son palabras muy frecuentes en su vocabulario habitual. Así que analizamos la canción, la escribimos, buscamos todas aquellas palabras que desconocían, que eran muchas, también buscamos su significado y lo analizamos con otras palabras  similares que ellos hubiesen usado en una discusión habitual. De ahí ,continuamos con la búsqueda de términos que estaban relacionados, ya no con el insulto, sino con el halago, y que también eran inhabituales para ellos. Con los mismos realizamos una composición y las desarrollamos a través de diferentes aplicaciones TIC.
Durante un tiempo, nos saludábamos con los términos que habíamos aprendido y que causaban sorpresa en el resto de los niños/as. Conseguimos una complicidad que ayudó, y mucho, en la relación docente-alumnos, y al comienzo de las clases cantábamos la canción como elemento motivador.
La evaluación del proceso no puede ser sino positiva, conseguimos los elementos propuestos, la tarea supimos hacerla multicompetencial, y por lo tanto eficaz.
Lo importante es ser imaginativo/a, es intentar buscar situaciones, por raras que en un principio puedan parecernos, que sirvan como elemento motivador de los niños/as. Una vez que  lo hemos conseguido, todo lo demás viene rodado. Claro está, que si nos empeñamos en trabajar con elementos que restringen esta libertad de acción, como pueden ser los libros de texto, o al menos su utilización de forma rígida, y no como elemento de apoyo del docente, nos resultará imposible poder utilizar estas estrategias.
La clave de la cuestión, es que los mismos docentes, debemos vernos como una parte importante del proceso educativo, la que debe marcar el rumbo del mismo, somos profesionales expertos en nuestra labor. No debemos tener miedo a demostrarnos a nosotros mismos que esta afirmación es cierta. Solamente si nos lo creemos nosotros podremos empezar a ganarnos el respeto y el prestigio de la sociedad. Solamente así lograremos la supervivencia de nuestra profesión.
Cuando Eiffel imaginó su torre, la mayoría de sus colegas le tomaron por loco, hoy es el símbolo de París.


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domingo, 16 de abril de 2017

EDUCACIÓN COMPENSATORIA. La realidad no se oculta con un eufemismo.

En una conversación familiar, comentábamos el caso de un niño de catorce años, que debido a la dejadez de responsabilidad familiar, estaba dando tumbos, a pesar de sus enormes posibilidades, y de mostrar una gran competencia. Dábamos por hecho que no tenía muy buena pinta su situación. Mi cuñada, que era la más próxima al caso, decía  que quería ayudarle, pero que le era muy difícil, además que tenía que tener mucho cuidado, para que la situación no arrastrase a mi sobrina, muy amiga del muchacho, sin dejar tirado al niño en cuestión. 
La familia, con su desestructuración, no estaba actuando, pero la Administración educativa, solo se limitaba a apartar al alumno por los problemas que ocasionaba en el IES, sin tener además los docentes del instituto, muchas más armas que poder utilizar para revertir la situación.
Estoy muy acostumbrado a ver casos de este tipo. Alumnos de mucho potencial, muy competentes, que sin embargo, por la situación social en la que viven, no ven más que un futuro oscuro dentro de la marginalidad en la que ahora mismo discurren sus vidas.
Muchos movimientos sociales creen, que con la sola integración con niños que disponen de una vida "normalizada", es suficiente. Creen que si se les señala, integrándolos en un plan específico, se les está marginalizando todavía más, y que a causa de esta individualización se les retiene  en la situación actual. Pensamientos buenistas que creen, que la sola convivencia con realidades diferentes a las suyas, las mismas van a ejercer de elemento motivador, y van a ser el motor de arranque hacia un cambio, que revierta en un futuro su situación social de marginalidad. A causa de este pensamiento POLÍTICAMENTE CORRECTO, pero a mi entender ineficaz, se retiró en su día el plan de compensación educativa, integrando a estos niños/as en la situación de alumnos con necesidades educativas especiales, que las tienen, pero por causas ajenas a ellos mismos. Esto derivó a que fueran atendidos por especialistas de pedagogía terapéutica y no por la lista de maestros/as específica, que tenía carácter voluntario y extra de cupo, o sea, que engrosaban la plantilla del colegio además de los maestros/as asignados normalmente. En realidad, apelando a lo moral y correcto, tan solo se trataba de una medida de ahorro que recaía, una vez más, en el sector más débil del sistema.
Luego, cuando estos niños/as llegan a la edad adulta, el índice de delincuencia es mucho más elevado que en otros colectivos, y sin duda, el gasto social que acarrean es mucho mayor. No me gusta nada tipificar esta situación económicamente, pero sin duda se trata de la manera actual de medir el grado de eficiencia. Luego, con quejarnos y lamentarnos de que es un problema educativo, y con decir que se debe actuar desde la escuela, nos quedamos tranquilos, pero a la hora de aportar asignaciones económicas, ahí no le damos la preferencia necesaria, sino todo lo contrario, priorizamos situaciones que están más cercanas al pensamiento ideológico del poder económico y social. Lo malo, es que para lavar la conciencia, le damos un tinte moral, diciendo eso de que si lo señalo, los discrimino, sin qurer ver, que es su situación social la que los manda ya discriminados al colegio.
Cuando el SEPRONA, recoge a una cría de rapaz herida, no la abandona en su medio, diciendo que debe salir adelante por sí misma, no alude a que sería discriminatorio hacia las demás aves y hacia la herida misma, cuidarla y darle un tratamiento especial. La recoge, la cura, y cuando está preparada para valerse por sí sola, la devuelve a su hábitat natural. Por eso mismo, cuando se dan casos de necesidades de COMPENSACIÓN EDUCATIVA, debido a la realidad social de los niños/as, no vale con integrarlos en un aula y darles algún apoyo a lo largo de la jornada escolar. Es necesario crear un "hábitat" especial, dotar a los niños/as de las herramientas necesarias antes de integrarlos definitivamente en la dinámica escolar, aunque esta situación a primera vista pueda parecer discriminatoria y desde luego se haya vuelto políticamente incorrecta. No podemos olvidar que se trata de niños competencialmente válidos, y que lo que necesitan son instrumentos y herramientas para poder desenvolverse, y que una vez adquiridos, son capaces de desenvolverse en la vida escolar. Por ello digo que SÍ A LA COMPENSACIÓN EDUCATIVA, y sí a llamarlo como lo que es, sin eufemismos hipócritas, que tan solo quieren edulcorar una realidad, sin llegar al fondo de las situaciones personales. Llamándolo postverano no podremos evitar que en el otoño se caigan las hojas de los árboles.


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miércoles, 12 de abril de 2017

¿Es "justo" judicializar las decisiones políticas de la Administración educativa?

Un juez acaba de dictar una medida cautelar para evitar la no renovación de un concierto educativo a varios colegios que lo tenían hasta ahora. La Administración, que es elegida democráticamente por los ciudadanos, había decidido, una vez acabado el plazo firmado, una no renovación, o sea, no ha cesado un convenio, que no deja de ser un contrato, sino que lo que ha ocurrido, es que, ante la falta de necesidad, no lo ha renovado. Pues bien, un juez, ha decidido con una medida cautelarísima, que había que renovarlo, porque según el mismo, había demanda de esas plazas. Lo ha hecho tras un análisis de la situación, ya no veloz, sino supersónico, y desde unas creencias personales individuales. El tema está muy politizado, incluso diría yo con un matiz religioso, y con una información periodística, bastante tendenciosa, a mi entender al menos. Como ejemplo, un medio público twiteaba ayer: 


Igualando no concertar con cerrar, no se crea en la sociedad una idea real de la situación.Un aula se puede abrir sin concierto, asumiendo los usuarios el coste de la misma. No hay que olvidar, que cerca de sus domicilios disponen del servicio con carácter gratuito, y con una calidad no digo superior, pero sí igual al menos.
Ya tuvimos actuación judicial cuando el gobierno de la Comunidad decidió reducir las horas de religión a la mitad, y eso que los centros que quisiesen podían mantener las mismas, puesto que, la orden daba la posibilidad a todos los colegios, para que decidiesen a que dedicaban hora y media semanal de su jornada lectiva. Siete meses después estamos en la misma situación y nadie ha dicho nada, por lo que me temo que empezará el próximo curso con la misma situación sin resolver tras una medida, ya digo, cautelarísima.
Pero como comentaba antes, ahora hay un matiz importante, es la no renovación de un convenio en el momento de la extinción del contrato anterior. Veámoslo desde la óptica privada que tanto gusta, además, a los que han presentado el recurso ante el juez. Si un comerciante dispone de varios locales, y en un momento álgido del negocio, necesita una expansión teniendo todos ocupados, lo lógico es que alquile otros, para poder cubrir las necesidades de sus clientes. Con la llegada de una crisis económica, el negocio va a menos, tiene que cerrar alguna tienda, manteniendo algún local de los propios vacío. Aún así espera a que acabe el contrato de alquiler de los otros, puesto que se trata de una persona cumplidora y no denuncia el contrato previamente. Una vez finalizado el contrato de alquiler, renueva aquellos de las zonas en las que no tiene un local propio cerca, pero en los que sí que lo tiene, decide no renovar el contrato para utilizar uno de sus locales en propiedad. Pues bien, el arrendatario anterior, denuncia esta situación ante un juez, y se le obliga a volver a renovar el mismo, dejando su local vacío, con la excusa que a los clientes les gusta más, y están acostumbrados a acudir al local de siempre ¿Razonable? 
Eso es lo que ha pasado, sin embargo así están las cosas. Hay un hecho que me hace reflexionar ¿No decimos todos que hay que separar los poderes del Estado? ¿Es razonable que se judicialicen decisiones políticas? Sí que tiene que haber un control por si se comete un delito. Pero tras una medida cautelar, que se toma para evitar males irreparables, el estudio debería ser también prioritario como poco para que la paralización, en caso de no ser necesaria, por ajustarse la medida a la legalidad, no  cause también un daño irreparable. El juez debe mirar por la legalidad de la medida, por nada más.
Lo curioso es que cuando se retiró el programa de compensación educativa, que dotaba a los colegios con población desfavorecida, con personal adicional y voluntario para corregir esta situación, nadie levantara la voz, nadie pidiese que se realizase un esfuerzo por esos niños, y desde luego, ningún juez decidió una paralización cautelar, a lo mejor es que estos niños/as no pudieron pagar un abogado afamado para que se hiciese cargo de la situación. En suma, el poder adquisitivo de quien sufre una medida legislativa, está condicionando futuros recursos a la misma . Me produce tristeza.


domingo, 9 de abril de 2017

Los naipes como instrumento didáctico. Apoyos de Compensación Educativa 10

Los instrumentos a utilizar en una educación "innovadora" deben ser del alcance de los niños. Tienen que estar lo más cerca posible de su entorno habitual. Muchas veces, perdemos mucho tiempo buscando o creando herramientas complejas que nos ayuden a conseguir nuestros objetivos, cuando podemos utilizar algunas que tenemos junto a nosotros.
Con el grupo de compensación educativa de quinto de primaria había funcionado el juego de los "chinos". Además de la motivación, habíamos conseguido una mejora competencial evidente, como comenté en una entrada anterior. Pensé en juegos tradicionales que me permitiesen profundizar por este camino y en seguida vino a mi mente el juego de la escoba, pero no la versión online, la tradicional, la que se juega con baraja, dejo aquí las reglas por si alguien no lo conoce. PINCHA AQUÍ.
Los niños/as se hipermotivaron y constantemente querían que dejásemos a un lado el resto de proyectos que estamos llevando a cabo, para centrarnos en el del juego de cartas. Pude utilizar esta motivación para fomentar la eficacia en el trabajo, utilizándolo como premio tras un buen desarrollo en otros proyectos. Además, no solo trabajamos la competencia matemática, sino que el trabajo es  multicompetencial en grado máximo, puesto que al tratarse de un juego por equipos, parejas para ser más exactos, deben desarrollar sinergias positivas que ayuden en el transcurso de las partidas. Deben crear también, estrategias de juego, y tomar decisiones que modifican el transcurso posterior del mismo.

Vista la efectividad de los naipes como instrumento didáctico nos decidimos a seguir utilizándolo creando un grupo de magia, los Gypsys Magics. Con la ayuda de un mago, preparamos una serie de trucos, de estrategias matemáticas, con la baraja española, y hemos realizado ya varias actuaciones a grupos de niños/as del colegio. De nuevo se trata de un trabajo multicompetencial, y multigrupal, ya que pasamos por diferentes grupos del centro, interrelacionándonos con ellos y creando dinámicas generales. Y la inversión es un juego de naipes, menos de un euro, rentabilidad económica y didáctica.





Por otro lado, el grupo de compensación educativa de sexto de E. Primaria, sigue trabajando en la empresa de catering. Han preparado un nuevo elemento que añadir a los que ya sabíamos elaborar. Por supuesto que realizando sus presupuestos y con el análisis de rendimientos. Os dejo la receta de canutillos rellenos que hemos elaborado. Y de nuevo trabajo multicompetencial y altamente motivador. 



miércoles, 5 de abril de 2017

EL DESCONOCIMIENTO DE LA REALIDAD POR LA ADMINISTRACIÓN EDUCATIVA

Trabajo en un colegio con unas características muy singulares, junto a alumnos que desarrollan brillantemente el currículo British Council, con  un nivel alto de competencia en comunicación en lengua inglesa, tenemos un sector numeroso de alumnos/as que pertenecen a minorías socialmente desfavorecidas, con necesidad de compensación educativa. De momento, mientras la matrícula no nos desvíe hacia uno de los dos polos, la realidad es que desarrollamos una curva de Gauss, en cuanto a los resultados académicos se refiere, completamente invertida, con los extremos muy altos y con la parte central bastante baja. Esto dificulta nuestro trabajo, puesto que no podemos centrarnos en una realidad, y tenemos que atender una situación dual. Para ello, hemos adoptado medidas imaginativas y singulares, que he ido explicado desde esta plataforma, que no siempre encuentran acomodo en las estructuras que pide la Administración, pero que han obtenido resultados satisfactorios.
Consecuencias colaterales de esta circunstancia hay muchas. Una de ellas es la repetición numerosa de alumnos/as en cursos bajos, intentando acortar en la medida de lo posible, la distancia curricular entre unos alumnos/as y otros. Pensamos que si tomamos estas medidas extraordinarias, antes de que se produzca un abismo competencial, los niños/as que se quedan rezagados, pueden reengancharse con menos dificultades al desarrollo del currículo. Pero ante una matrícula numerosa de población socialmente desfavorecida, es de lógica que el número de repetidores sea muy alto, sobre todo proporcionalmente al número de alumnos/as matriculados en el colegio.
Esta semana hemos recibido un aviso del Servicio de Inspección alertándonos de que les parecía muy alta la previsión de repetidores para segundo curso de E. Primaria, teniendo la sospecha de que forzábamos algún caso, con el objetivo de ganar una vía para ese nivel de cara al curso que viene. La realidad es que nuestro inspector de referencia nos indicó que hacía la llamada por obligación, atendiendo la solicitud de instancias superiores. Da igual, lo que demuestra es que los responsables administrativos no han tenido en cuenta la singularidad de nuestro colegio, no han tenido en cuenta que la previsión de alumnos/as repetidores en los cursos altos es cero, puesto que se ha tomado la medida al comienzo de la etapa, que es cuando creemos que puede ser más efectiva. No han tenido en cuenta la particularidad de los datos de resultados del colegio, que he explicado antes, en fin que no han analizado nuestra situación particular, simplemente han tomado una tabla de datos general, y han aplicado la misma medida para todo el mundo, el mal de siempre.
No se pueden solucionar los problemas reales del sistema educativo con medidas de carácter generalista, aquí radica el problema, que no hay cercanía a la realidad, y sin realismo no hay efectividad, solo buena voluntad. Mientras no se flexibilice la normativa, para tener en cuenta las realidades particulares, no tendremos una igualdad de oportunidades real. Un padre ayuda a todos sus hijos, más a quien más lo necesita, y no por ello es peor padre para el resto de los hijos, que por suerte para ellos, están menos necesitados. No pasa nada si es necesario aumentar el cuerpo de inspectores para tener una idea más concreta de los centros que pone a disposición de la ciudadanía la Administración educativa. Lo fácil es, desde esa miopía, que a veces es interesada, dotar a todo el mundo de la misma manera. Con esta concepción de la realidad lo que se favorece es la aparición de "guetos" escolares. Y desde luego, es más costoso solucionarlo a futuro, cuando el mal ya está hecho.

Los colegios no deben sentir que la Administración piensa que se le quiere engañar ¡Qué ridiculez! No hay en ningún caso intereses personales, si un equipo directivo propone una medida es siempre por el bien de los alumnos/as, si se propone un desdoble de una vía, no es por evitar la movilidad de un compañero/a, es siempre por la mejoría en la atención a los niños/as. Plantear a colegios con una escolarización complicada, una ratio de 25+2, solo porque lo dice la rejilla de matriculación, es una barbaridad, y los últimos paganos son los alumnos/as. Mensajes como "con tan pocos alumnos/as ese maestro está muy cómodo" en lugar de, "esos niños con quince alumnos por clase estarán muy bien atendidos" hacen mucho daño al sistema, más si se escuchan a responsables del mismo. No entender que a veces es más fácil atender a veinticinco alumnos/as que a quince, según la tipología de los mismos, es vivir en un mundo irreal. Solo con el conocimiento individualizado de las situaciones podremos llegar a una mejora real.  Además, es cuestión de querer hacerlo. Hasta que no nos acercamos bien, no sabemos si una persona que está parada en una esquina está esperando a alguien o está pidiendo una ayuda.

PD. Justo al acabar de escribir esta entrada, recibí un mensaje desde la consejería de educación. Me explicaban que habían leído y reflexionado sobre un post anterior, en el que se proponía la discriminación positiva de algunos centros. Me expusieron que había problemas políticos y judiciales para llevarlo a cabo, aunque les parecía una idea positiva.  Lo habían intentado, pero que no todos los grupos parlamentarios estaban de acuerdo, y que por lo tanto, de momento, era inviable. Es bueno que desde las altas jerarquías se escuchen las reflexiones de los maestros de a pie, ahora solo falta que los mandos intermedios también lo hagan, y que se atrevan a tomar decisiones comprometidas, atendiendo más a su buen juicio que a la rigidez normativa.

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domingo, 2 de abril de 2017

¿ES UN ACIERTO NEGAR LA TECNOLOGÍA EN LA ESCUELA?

Comienza un nuevo trimestre y en nuestra clase de sexto de primaria comenzamos un nuevo proyecto-centro de interés. No nos olvidamos de los anteriores, sobre Julio Verne y sobre la NBA. Debemos terminar con la liga Fantasy para comprobar cuantos alumnos/as han conseguido ganarme con sus estimaciones y los resultados de los equipos. Lo cierto es que ha habido más de una sorpresa, y hemos comprobado, como niños que no conocían la liga ni remotamente, han sido capaces de analizar las estadísticas de los jugadores, de realizar una anticipación de resultados y confeccionar equipos, ya no competitivos, sino ganadores. Reitero que a través del estudio de tablas estadísticas, creo que la competencia matemática ha salido muy reforzada.
Pero bueno, como digo, nos enfrascamos en el desarrollo de otra aventura. Vamos a crear una emisora de radio online, y si nos da tiempo, otra de televisión desde un canal de youtube.
De momento estamos confeccionando logos, lemas y cabeceras de los primeros programas que van a ser de divulgación de noticias de actualidad. Existen multitud de herramientas gratuitas en la red que nos permiten y nos permitirán llevar a cabo las ideas, que van a ir surgiendo, para rellenar la programación de la emisora. He comentado alguna vez que no utilizamos libros de texto, con este proyecto adaptar los contenidos del currículo al centro de interés va a resultar la mar de sencillo, puesto que desde la radio, puedes tratar cualquiera de los temas que deben trabajarse, además de los formatos de comunicación. La competencia matemática vendrá imbricada en los aspectos técnicos, que en una emisora de radio no son pocos. 
Pero lo que más me gusta del proyecto es que nos hemos puesto en contacto con una docente en Colombia, que va a ejercer funciones de mediadora con centros de allí, y gracias a la tecnología vamos a poder colaborar con niños/as americanos, vamos a conocer realidades distintas y vamos a trabajar la competencia social y ciudadana de una manera muy motivadora. Creo que la experiencia nos va a hacer mucho más competentes, y va a resultar muy enriquecedora.

Todo esto era impensable hace tan solo diez años, el nivel tecnológico, es el que nos va a permitir desarrollar la actividad y poder difundirla, y sin contar con grandes medios en nuestro centro además. No se requieren grandes inversiones para poder realizar actividades, que hace muy poco hubiesen sonado a ciencia ficción, y a pesar de todo esto, muchos compañeros/as ven los elementos tecnológicos como un verdadero demonio que ha invadido las aulas.
Puedo entender que la falta de dominio de la herramientas pueda provocar inseguridad didáctica, no critico a quien no sepa o pueda utilizarlas, pero me parece fatal la actitud de algunos/as docentes que para tapar sus carencias demonizan el uso de las herramientas tecnológicas en la escuela, y pretendan su prohibición o su desuso escolar. Ellos/as no lo saben, pero no van a poder detener su avance. A lo largo de la historia los avances tecnológicos nunca han retrocedido, siempre han avanzado. Utilicemos la tecnología adecuadamente en la escuela,  y así,  los niños/as podrán  aprender a convivir con sus ventajas, y puede que sean conscientes de los malos usos. Si los convertimos en un oscuro objeto de deseo, los malos hábitos prevalecerán. Ahora es normal hacer fotografías con un teléfono, hace quince años era una utopía, es cierto que se puede hacer mal uso de esa aplicación ¿pero por ese posible mal uso, se deben negar todas las posibilidades didácticas de la herramienta?


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miércoles, 29 de marzo de 2017

QUIZÁ HAY QUE DISCRIMINAR. PERO POSITIVAMENTE.

Leo en la prensa de hoy, que Educación quiere ponerse en contacto con el Ayuntamiento de Zaragoza, para que a través de los servicios sociales de esta institución, se detecte a las familias en riesgo de exclusión social, con hijos de tres años, y efectúen una labor de concienciación para que se redistribuyan estos alumnos/as por todos los centros de la zona en la que viven. Es un primer paso, pero una medida más cosmética que otra cosa. Quien haya trabajado en un centro con alta concentración de alumnos/as ACNEAEs, sabe que la acumulación de estos niños/as en un colegio, no se debe a que los padres/madres no hayan pensado en que hay otras alternativas. La primera causa es la concentración de la vivienda de carácter social en determinados puntos, sin que nunca se hay intentado una distribución de las mismas más dispersa, pero claro, para algunos puntos de vista, esto podría crear alarma social. Otro factor importante últimamente es la acción de determinadas ONGs en algunos colegios, favoreciendo la adquisición de becas privadas para material escolar, comedor y todas las necesidades escolares de los niños/as con necesidades que se matriculan en esos centros.
Desde estas circunstancias, no hay convencimiento que pueda motivar a las familias a solicitar un colegio diferente, donde no van a poder encontrar las ventajas que se dan en los centros donde se acumula la población socialmente desfavorecida. Circulan muchas estadísticas que pueden estar desvirtuadas por varios motivos, desde la imposibilidad legal de detectar a algunos sectores desfavorecidos, puesto que se tacharía a quien lo haga de políticamente incorrecto, el colectivo gitano por ejemplo, hasta la incapacidad de la misma Administración de dotar a los colegios con los orientadores necesarios que puedan oficializar estas situaciones, y ya se sabe, que si un problema no tiene la etiqueta oficial, ese problema desaparece de cara a las estadísticas. Pero hay un valor que está actualizado y que es demoledor a la hora de comprobar la realidad social de un colegio. Las becas de comedor escolar. Si un colegio tiene gran cantidad de alumnos/as con beca, es que hay están matriculados los hijos/as de familias con necesidades económicas, lo que nos lleva a sectores sociales desfavorecidos.

La realidad es la que es, y es necesario redistribuir a los niños/as en todos los colegios para que la futura integración social sea posible. Mientras tanto algo hay que hacer, no puede uno no contabilizar un problema y pensar que no existe. Así que la solución pasa por discriminar. Sí hay que discriminar, pero haciéndolo positivamente. Quizá la solución pase por rebajar la ratio de los colegios con un porcentaje alto de becas de comedor a la mitad. Quizá se debería de dotar a estos centros con más presupuesto que al resto, para así poder compensar las carencias materiales y tecnológicas, que sus alumnos/as tienen en casa, con las  que el colegio tiene en su dotación. Quizá la adscripción del profesorado a estos centros debería ser voluntaria y premiada de alguna forma, para que ningún maestro/a se sienta oprimido profesionalmente por una realidad social que no se corresponde a la de la generalidad. Quizá se debería dotar a estos centros de una autonomía metodológica y organozativa más amplia, con una implicación más importante por parte del Servicio de Inspección, que pudiese  y debiese acudir con frecuencia al colegio y animar y asesorar a los docentes del mismo. Quizá la solución temporal pasa por reconocer la realidad, y no negarla. Quizá hay que ser menos políticamente correctos y llamar a cada cosa por su nombre. Quizá al tener mejores condiciones, gracias a una discriminación positiva, se pudiesen conseguir mejores resultados. Quizá si desde la Administración se hiciese una buena publicidad de estos resultados, no con la boca pequeña a los profesionales, se consiguiese mejorar el efecto llamada de estos colegios. Quizá el tratar a todos con el mismo rasero sea la situación más injusta que puede darse. Quizá algún día nos atrevamos a mirar a la realidad de frente y no a través de un espejo.


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domingo, 26 de marzo de 2017

¿TIENEN CLARA SU FUNCIÓN LOS SINDICATOS EDUCATIVOS?

Los docentes somos profesionales de la educación, o sea, nos ganamos la vida a través de nuestra labor educativa y por lo tanto, al ser trabajadores remunerados, tenemos unas obligaciones y unos derechos como tales. Por ello existen los sindicatos de la enseñanza, varios y de diferentes inclinaciones ideológicas, para que cada docente pueda sentirse representado por aquel con el que sienta mayor identificación. 
Así pues, como en el resto de profesiones, los sindicatos, que defienden los intereses de los trabajadores. tienen un matiz político, que define sus prioridades a la hora de impulsar las mejores laborales que necesita el colectivo.
Cuando veo una manifestación de la marea blanca, o de la reciente presión que están ejerciendo los estibadores portuarios del país, enseguida quedan claras las reivindicaciones laborales que afectan al colectivo de trabajadores. Vamos a centrarnos en la que más similitudes tiene con el ramo educativo, la sanidad. Es cierto, que al tratarse de unos servicios públicos, las mejoras que solicitan los profesionales del ramo afectan positivamente al resto de la población con la que intervienen. Así, si los médicos solicitan que no se supriman camas de un hospital, que no se cierren quirófanos, que no se aumente el número de cartillas por facultativo de un centro de salud, repercute en la calidad del sistema sanitario, pero también en la oferta pública de empleo para licenciados en medicina y enfermería, junto al resto de personal. En todas ellas hay matices laborales, desde el reconocimiento del determinados pluses, como el de exclusividad, al mantenimiento de condiciones laborales que se pueden perder por la precarización de los puestos de trabajo con la excusa de la crisis.
En el sector educativo, esto queda muy difuminado. Entre las reivindicaciones que se plantean en las últimas movilizaciones sindicales, no están ni de cerca, la solicitud de mejoras laborales para los profesionales que debemos ser representados. Más bien se trata de reivindicaciones políticas, que me parecen muy legítimas, comulgo con muchas de ellas, bueno con todas, pero creo que dichas protestas y propuestas no deben ir dirigidas por los sindicatos, sino por los partidos políticos en sus programas electorales. Si yo quiero manifestarme en contra de la ley educativa, entiendo que debo hacerlo con mi voto, en las urnas y en el día de las elecciones. También por supuesto en las movilizaciones ciudadanas que se planteen desde el activismo social con el que me sienta identificado, pero no por una huelga si no tiene carácter de Huelga General. Estamos desvirtuando el carácter laboral de esta medida de presión. La política también puede hacerse desde la calle. Pero entiendo que los sindicatos deben tener como principal función la representación de los trabajadores y la defensa de sus derechos, y dejar esta función a la movilización ciudadana. Se pueden plantear movilizaciones masivas, sin necesidad de convocar huelga sectorial, y más, cuando hace años que no se ha convocado ninguna para mejorar las condiciones laborales del sector. Los docentes, como la mayoría de los funcionarios, tenemos prácticamente congelado nuestro sueldo desde no recuerdo cuanto tiempo hace, echo de menos que mis representantes denuncien esta situación, Si se vende la mejora económica por parte del gobierno, es  hora de recuperar parte del poder adquisitivo perdido, y sin embargo, parece que no es un tema importante para los dirigentes sindicales. No me extraña que mucho de ellos/ellas, tras pasar por el sindicato, acaben con una función política en el partido asociado a la organización sindical donde han realizado su labor.
Recuerdo que hace ya muchos años, un compañero itinerante, tuvo un accidente con el coche realizando su itinerancia laboral. El fondo de reparaciones se había acabado, y desde la Administración, se le propuso un cambio de puesto, a mitad de curso, para poder compensarle el arreglo del coche. El compañero se negó, nosotros desde ese momento dejamos de poner el coche al servicio de la Administración, puesto que se nos dijo que lo hacíamos por voluntad propia. La respuesta de los sindicatos en aquel momento, corría el año 1994, fue la de ponernos trabas y apoyar al servicio provincial, aunque nos reconocían que nuestra reivindicación era justa, pero, que no era el momento político de presionar. Yo no podía creer lo que estaba oyendo. No nos sometimos a las presiones y mantuvimos el paro técnico, nos negábamos a poner nuestro coche, aunque acudíamos al centro de trabajo, durante dos meses. Ya digo, que los sindicatos, no solo no nos apoyaron sino que iban intentando crear disensiones en el grupo de trabajadores. Curiosamente, esos responsables sindicales, acabaron en un puesto político en años posteriores. Conseguimos, con nuestro esfuerzo, que a partir del curso siguiente se compensase a los maestros/as itinerantes con horas de reducción equivalentes a los kilómetros de desplazamiento realizados. Pero desde luego no fue por las movilizaciones planteadas por las organizaciones sindicales, por ninguna de ellas.
Me parece fenomenal que desde los sindicatos se busque una sociedad mejor a través de la movilización social, pero espero también que se priorice la defensa de mis condiciones laborales como trabajador que soy, puesto que a veces nosotros/as mismos, ponemos por delante nuestra función social de docentes sobre nuestra condición  de trabajadores.

No podemos desenfocar nuestro objetivos y en estos tiempos, los sindicatos, menos que nadie.


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jueves, 23 de marzo de 2017

¿Y PARA CUANDO UNA EVALUACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN EDUCATIVA?

Estoy leyendo en la prensa, que los médicos de la comunidad, se quejan de que los equipos electrónicos que deben utilizar para realizar su trabajo se han quedado obsoletos. La Administración les da la razón y se ha comprometido a su renovación en un plazo de tiempo lo más breve posible. La eficacia de los servicios no depende tan solo de la capacidad profesional del trabajador, sino  también, y de forma muy importante, de los medios de trabajo que se ponen a su disposición.
Me parece fantástico y creo que tener un sistema sanitario eficaz y eficiente va en beneficio de todos, me da cierta envidia, lo tengo que reconocer, cuando sigo leyendo. y veo que los equipos a renovar tienen más de cinco años ¡Cinco años! Comparados con los que tenemos en el colegio se trata de tecnología punta. Los ordenadores que utilizan nuestros alumnos/as tienen un mínimo de nueve años, hemos debido de cambiar el sistema operativo para que fuesen funcionales, puesto que el oficial, que nos proporciona Gobierno de Aragón es XP, que hace años está descatalogado. Hemos tenido que buscarnos la vida con el software libre, y estamos contentos, no nos quejamos por ello, pero dependemos de la buena voluntad y de los conocimientos de los docentes, y también, de la fortuna que es la responsable de que dentro del claustro haya alguien que domine este tema, y sea competente en algo, que no tiene nada que ver con el perfil profesional de un docente ¿Qué pasa donde no se da esta circunstancia?
Estamos teniendo problemas con la red, salimos a una velocidad muy baja. Nuestro centro se encuentra ubicado en una esquina de la ciudad, y tras nuestro edificio, tan solo tenemos campos y parque. Las compañías, a pesar de tener cableada la fibra óptica casi hasta la escuela, no quieren realizar el gasto de pasarla al otro lado de la calle para gestionar solo dos líneas de teléfono. Nosotros no podemos hacer ninguna fuerza, puesto que además es la consejería quien gestiona todas las líneas, y es quien puede hacer presión, pero no lo hace. Dice que no se puede. La cuestión es que el centro debe manejarse con la tecnología que dispone, y que ni mucho menos, se acerca a la que podría tener sin realizar un gasto excesivo.  Tenemos también un servidor zentyal que nos ayuda a ganar algo de eficacia balanceando las dos líneas de teléfono del colegio, pero aún así somo más de ciento cincuenta equipos saliendo por dieciocho megas de velocidad, a paso de tortuga vamos. Disponemos de un servicio del siglo pasado y no creo estar exagerando.
Por otro lado, se nos anima a la innovación, a que utilicemos alternativas a los libros de texto, a que los alumnos sean competentes en un mundo cuya tecnología no es que corra, es que vuela, pero no les damos alas para volar, sino sandalias, y de suela de esparto, para que no puedan ni correr. Es una paradoja que debemos superar todos los días. Es cierto que a base de ingenio, sacamos partido a todo lo que tenemos, y creo que obtenemos un muy buen rendimiento,  debería ser una de las preocupaciones principales de la Administración educativa, facilitar la labor docente a nivel de infraestructura, y como repito siempre, comenzar por quien más va a utilizarlas, que no consiste en entregar un coche a quien solo gusta de ir a caballo. Para eso, debería estar el servicio de Inspección educativa, para determinar a los mejores usuarios potenciales y comenzar por ellos.
Cuando yo comenzaba en esto de la enseñanza, se pasaba una evaluación, el Plan EVA, en la misma se evaluaba a los docentes, a los centros y también a la Administración. Este debería ser el planteamiento, realizar una evaluación de la Administración desde todos los ámbitos, sobre todo por parte de las personas que trabajan en ella, escucharles y realizar las modificaciones necesarias a los procedimientos. Y esta evaluación no veo que se llegue ni siquiera a plantear. Debería ser seria, rigurosa y con compromisos posteriores. No es cara, es funcional y además estaría llena de propuestas eficaces ¿Por qué no se lleva a cabo? ¿De verdad que no se le ha ocurrido a nadie? El primer paso para poder tener un sistema educativo del siglo XXI, con el que tanto se le llena la boca a alguno, pasa por tener una Administración que no esté anclada en los procedimientos del pasado. La renovación debe venir marcada por los que mejor la conocen, así de fácil, y a la vez así de difícil.  Solo puede  pedir una renovación metodológica, quien previamente se ha evaluado y ha optimizado su propio funcionamiento. Pensamos en evaluaciones de diagnóstico, en pruebas individualizadas, en reválidas y la ley se olvida de la más importante, la del sistema, la autoevaluación de la Administración educativa, la que puede mejorar realmente el proceso general. Es cierto que se han propuesto pactos y planes que analizan la situación, pero debería de haber un planteamiento más sistemático, periódico y regulado para que obligase a que se efectuasen las reformas propuestas sin que dependiese de la responsabilidad del puesto político de turno.

Y mientras tanto me pido esos equipos obsoletos que van a retirarse de los centros de salud, aquí serán bienvenidos.


lunes, 20 de marzo de 2017

¿Concertada y jornada continua? ¿Se han vuelto locos, o hay alguna razón?

Hay dos temas de actualidad en la comunidad educativa a la que pertenezco, la jornada escolar y los conciertos educativos. Lo cierto es que el descenso de la natalidad está afectando a la solicitud de vacantes escolares, y en algunas zonas, se tienen que cerrar unidades, puesto que el número de propuestas de solicitud de matrícula ha bajado a la mitad en los últimos cinco años. Se trata de un proceso acelerado que estresa los ambientes y radicaliza posturas. En una gran ciudad, los diferentes polos de población y los movimientos que se producen en la misma por el precio de la vivienda, tiende a concentrar  a las familias con hijos en edad escolar en determinados barrios que además suelen coincidir con nuevas construcciones y con falta de equipamientos educativos,  mientras que en otras zonas, donde la población ha ido envejeciendo sobran las plazas y existe el problema de cierre de unidades. 
Por lo tanto, una gran ciudad no me parece el mejor lugar para sacar una conclusión válida. Sin embargo, una ciudad pequeña que tenga entre diez mil y cuarenta mil habitantes sí que es más significativa, puesto que los flujos del precio de la vivienda no condicionan tanto dicha matrícula. Curiosamente, aquí en Aragón, cuando dichas ciudades disponen de las dos redes escolares, pública y concertada, y cuando los centros de la red pública, solicitaron el cambio de tiempos escolares y pasaron a tener jornada única este curso escolar, la situación ha empujado a los centros concertados de las mismas a solicitarla y a obtenerla con el beneplácito, lógicamente, de una mayoría muy cualificada de los padres/madres de dichos centros.
Es aquí donde surge la paradoja. Si hay problemas para llenar las aulas y se prevé cierre de unidades en la red concertada, ¿no hubiese sido más lógico continuar con la jornada partida para atraer a las familias que quieren permanecer cono hasta ahora? ¿No hubiese supuesto un espaldarazo tener un montón de solicitudes para presionar y mantener los conciertos? ¿Si las familias, como sostienen algunos sectores de opinión, prefieren la jornada de mañana y tarde, y solo se cambia por el interés de los docentes, no hubiese sido una gran baza no cambiar de jornada, cuando además, todos los centros de la red pública ya han realizado el cambio? Pues la cuestión es que está pasando justamente lo contrario. En las localidades de Teruel, Alcañiz, Alagón y Calatayud, los centros concertados no han sido lo suficientemente astutos como para aprovechar dicha coyuntura. Se han dejado engañar por sus docentes que han forzado al cambio de horario, a pesar de dejar una matrícula potencial que podría salvar en un futuro sus puestos de trabajo. Ya se sabe eso de que se cambia porque los docentes quieren estar a las dos en casa, además de las vacaciones y todo lo demás...
Esta reducción al absurdo creo que deja ver bien a las claras, que son las familias, las primeras que están interesadas en el cambio de jornada, que lo hacen por el bien de sus hijos, o al menos están convencidas de ello, y que además los centros de titularidad concertada han visto claro que, o se suman a dicho movimiento, o pierden la posibilidad de atraerlos en el  futuro más que cercano. Lo que estoy convencido es que cuando alguien decide dar un paso así ha planificado, muy a conciencia, las consecuencias que podían tener. También creo que cuando las familias, y más en ciudades pequeñas, han ido viendo la calidad de vida que dicho cambio tiene para sus hijos, se ha ido extendiendo la voz y que el cambio es imparable, puesto que me reitero, supone una mejora más que evidente, para las familias que ya lo tienen, en la calidad de vida de sus hijos/as.

La losa del "siempre se ha hecho así" es como una gran roca que nos cuesta mover, pero  cuando comienza a bajar por la montaña, no hay quien la pare.


jueves, 16 de marzo de 2017

LA DISTRIBUCIÓN DE ALUMNOS/AS ACNEAEs, (antigua E. Compensatoria). El daño colateral de la libertad de elección.

Estamos cerca de la apertura del plazo de solicitud de plazas escolares de cara al próximo curso 2017/18, y la relación pública /concerta ha llegado a la población, a través de un debate sobre la conveniencia de mantener una red u otra, trufado de medias verdades. Se están lanzando campañas a través de las redes sociales sobre libertad de elección de centro, y muchas aseveraciones que se enfocan desde el lado interesado, para retorcer la realidad ,de forma que se adapte a los intereses de quien expone su razonamiento. Ya lo comenté en una entrada reciente, y  desde luego, reconozco que no puedo desligarme de intereses personales, que me distorsionan dicha realidad por mi coyuntura personal. Por lo tanto, intentaré hablar de un dato objetivo y comentar lo que sucede bajo mi punto de vista. La distribución de los alumnos/as ACNEAEs, sí los antiguos compensatorios, los que pertenecen a minorías étnicas o a grupos sociales desfavorecidos.
Usamos los datos de un estudio que ha realizado CGT en la ciudad de Zaragoza, al que llegué a través de un twitt de mi compañero Fernando Andrés, para verlo PINCHA AQUÍ

Cuando se comenta la distribución entre las dos redes de niños/as con necesidades específicas especiales, no se suele hacer referencia a la individualizada sobre este tipo de alumnos/as. Una familia acepta de buen grado que su hijo comparta pupitre con otro alumno/a que tenga discapacidades intelectuales, es más, les parece progresista y adecuado. Al fin y al cabo, estos niños/as no han tenido otra posibilidad y no tienen opción de salir de su realidad, ya que está marcada por la genética. De esta forma, tenemos muchos centros concertados con aulas TEA (transtornos de espectro autista) y aulas de integración de educación especial. Hay colegios que tienen hasta tres de estas aulas .
Todos/as somos susceptibles de tener, o haber tenido un hijo/a que padeciese un síndrome de este tipo, por eso, también, nos mostramos más solidarios con esta circunstancia, y es ahí donde los centros concertados suelen hacer su acopio de alumnos/as con necesidades educativas que mejora su estadística de atención a la diversidad. Además, tratándose de familias "normalizadas", suelen poder hacer frente a las aportaciones económicas que el colegio requiera para algunas de las actividades programadas. Tienen doble función, acumulan estadística y no solo no repelen la legada de posibles familias, sino que incluso, pueden ser motivo de atracción para alguna.
Sin embargo, con el otro tipo de alumnos con necesidades educativas, las de carácter social, no ocurre lo mismo. Para empezar,son niños/as como los de las familias que consideramos "normalizadas", sin ningún problema físico ni genético, estos alumnos/as en otro entorno familiar seguramente no tendrían necesidad de apoyo educativo. Lo son por pertenencia a grupos sociales específicos, que son diferentes a los nuestros, y no nos sentimos tan solidarios con su problemática. Cualquier padre cree que podría haber tenido un hijo con síndrome de autismo, pero no tenemos tan clara la posibilidad de ser inmigrante !Qué error! y más en estos tiempos. Los vemos como algo diferente y desconocido y nos asusta que nuestro hijo se mezcle con este tipo de alumnado. Por ello,  estos niños niños no ejercen ninguna atracción hacia el colegio que los acoge en los tiempos de solicitud de plaza, todo lo contrario, suponen un rechazo y uh hándicap. Por esta razón,  analizar  su distribución entre las dos redes no es una cuestión baladí, es muy importante, por lo que supone que estén en un centro y por lo que suponen que otro tipo de alumnado deje de estar. Curiosamente observamos colegios cerca de lugares donde se concentra este tipo de población que están llenos de alumnos ACNEAEs y muy cerca centros que no tienen a ninguno matriculado, y si revisamos la titularidad de los colegios, el público es que acumula esta población y el concertado el que carece de ella. No es muy coherente, que cuando se pide que se haga un análisis del tema, siempre se recurra a la misma explicación, las familias tiene libertad de elección, y si hay vacantes en un colegio de la zona no se les puede obligar a  acudir a otro. Totalmente cierto e inapelable, no puedo poner ni un pero a dicha afirmación. No pasa nada si se reconoce la realidad. Ahora, una vez reconocida, es necesario que se tomen las medidas oportunas para intentar equilibrar el tema en el futuro, y eso es lo que no se hace, tal vez porque interesa que la situación se estanque.
La estadística que se presenta es palmaria. Si la mayoría de estos alumnos/as están matriculados en la enseñanza pública, y son los que más necesidades individualizadas tienen, los defensores de la concertada como mejor modelo, deberían reivindicar que se matriculasen en centros concertados, puesto que los mejores, presumen de serlo, deben trabajar con los casos más difíciles. Y sin embargo, no recuerdo haber leído estos días ningún post con esta propuesta. La red concertada debería estar llena de este alumnado, o a lo mejor ¿somos tan ingenuos que pensamos que estas familias al no estar culturalmente en la media eligen  algo que es peor para sus hijos? La respuesta la conocemos todos.
Si se quiere defender que un servicio público no es incompatible con la privatización del mismo, hay que demostrarlo. Cuando vea que se pide la construcción de un centro concertado en una barriada gitana empezaré a creer en las buenas intenciones y en que se busca el bien social, y que por tanto se puede realizar política social desde el sector privado. Mientras tanto, dejad que piense que entre las razones que no se exponen, está cierto carácter mercantilista, que debería estar muy alejado de los principios educativos de un servicio público. No entro en la elección por parte de una familia de un centro privado, ni de la elección de alumnos/as que realiza el mismo, ahí cada uno puede hacer lo que quiera. Pero un servicio público debe tener como prioridad a quien más lo necesita, centrando en estos sectores de población un mayor esfuerzo, para poder tener en el futuro una sociedad más justa y mejor. Está bien que cada uno exhiba sus fortalezas, es lógico, ahora reconocer también tus debilidades y no ocultarlas o negarlas, es síntoma de honradez. No puedo presumir de tener un parque de atracciones y en realidad ser un tiovivo.



lunes, 13 de marzo de 2017

El currículo British Council o la pésima planificación administrativa.

No voy a entrar en si el bilingüismo en las escuelas es positivo o no, bueno a lo que llamamos bilingüismo, que muchas veces no es sino propaganda, que queda especialmente vistosa, para llamar a las familias a la hora de elegir un centro educativo para sus hijos. Nosotros en el colegio hace quince años que impartimos cuatro áreas con el currículo British Council, y no me parece un tema baladí que tanto Ciencias Sociales, como Ciencias Naturales se desarrollen utilizando el inglés como lengua vehicular. En los institutos a los que acuden nuestros alumnos/as al acabar la etapa de E. Primaria, existe la posibilidad de elegir entre acudir siguiendo dicho currículo, o utilizar el normalizado en Aragón. Las familias eligen el recorrido que quieren para sus hijos/as. En el colegio no existe esa posibilidad, todos los alumnos/as del nuestro deben, por obligación, seguir las pautas que marca dicho currículo British Council.
Es cierto que podemos pensar que cuando las familias acuden a matricular a sus hijos de tres años, son conscientes de dicha realidad. Al menos nosotros en las reuniones previas de presentación del centro, insistimos mucho en la idea, nadie de estos padres, puede decir que no la avisamos de la coyuntura. Los niños desde pequeños tienen más horas de clase en lengua inglesa, incluso disponemos de asesores en dicho idioma que nos proporciona el convenio con el British Council, a cambio, debemos acogernos a su normativa. Hasta aquí no hay ningún problema, si tú quieres acudir a un colegio de este tipo, ya conoces las ventajas y los inconvenientes, y no puedes quejarte, si en el desarrollo posterior de la vida académica de tu hijo, esto supone una traba.
 Pero curiosamente, no sucede lo mismo cuando un niño/a acude a nuestro centro desde otro por un traslado, y el anterior colegio no estaba acogido a dicho convenio. Incluso si se trata de un  centro bilingüe de tipo CILE, no tiene nada que ver con uno British Council.  El alumno/a se va a ver envuelto en un proceso de adaptación, que no va a ser solo a una nueva realidad social, sino que va a ir mucho más allá, y deberá enfrentarse a un idioma vehicular en casi la mitad de las áreas en el que no es suficientemente competente.
 Podríamos pensar que la Administración es consciente de este problema, y no matricula a ningún alumno/a nuevo sin que venga de otro colegio con el mismo currículo. Pues no, no lo tiene en cuenta. Podremos pensar que al menos cuando otorga una matrícula fuera de plazo, dicha Administración avisa a la familia, para que pueda valorar la dificultades extra a la que van a enfrentarse sus hijos. Pues no, no lo tiene en cuenta. Para la Administración todos los colegios son iguales, independientemente de que puedan y deban impartir currículos diferentes. LAMENTABLE. Y más cuando en los centros de secundaria sí que se tiene en consideración esta posibilidad y existe la doble alternativa, como hemos comentado antes.
Así somos los colegios los que debemos tomar adaptaciones curriculares para estos casos, que son más de los que nos puede parecer. Pero claro esas adaptaciones tienen que ser alegales, y eso que hemos solicitado que se flexibilice la normativa para poder adecuar las realidades individualizadas, pero siempre la negativa por respuesta. Es una pena, luego se les llena la boca con la individualización del proceso educativo y de la evaluación del mismo, pero sin embargo nos responden  siempre con la misma canción, la normativa no nos lo permite. Pues se cambia, que para eso están los legisladores, y más cuando no interfiere con ninguna ley, pero claro estos casos suelen ser  niños/as que no dan titulares y por lo tanto ya se apañarán en los colegios para retorcer esa normativa que no se quiere adaptar ni cambiar. La alternativa es que el alumno acarree con las consecuencias y no promocione ¿Pero si el centro se negase, y  si decidiese cumplir la normativa a rajatabla?

Tengo el caso  de una niña marroquí que ha llegado de otro colegio de la ciudad en el mes de enero, para terminar sexto de E. Primaria. La niña es competente y debería tener la promoción asegurada, pero se encuentra con la barrera del idioma en las áreas de Literacy, Social Science, Natural Science y Arts ¿Es de justicia esta situación? ¿Por qué no podemos realizarle una adaptación que nos permita no utilizar, aludiendo a la singularidad, el currículo British Council? ¿Por qué no avisaron a la familia y la matricularon en otro colegio de la zona? Porque administrar sin preocuparse ni tener la suficiente flexibilidad con los casos individuales es más cómodo,aunque sea hacerlo mal. Y en este caso no se puede alegar que es el primer caso que se da y que es una sombra del sistema que no se había visto. Están muy avisados de la situación de muchos casos anteriores. Si vas a obligar a andar por las vías del tren tienes que poder variar los horarios del mismo si es necesario, no vaya a acabar pillando a quien has puesto en ese camino.



miércoles, 8 de marzo de 2017

LAICIDAD. Pensaba que significaba otra cosa.

Estaba viendo un informativo en la televisión,  cuando al tratar sobre la conveniencia o no de celebrar un acto religioso, una misa para ser más exactos, un representante del partido en el gobierno manifestaba que no hay que confundir laicidad con tener una confesión religiosa, para apoyar la celebración de dicho acto religioso desde una Administración Pública.
Así que he acudido al diccionario de la RAE para intentar entender la afirmación anterior.

Laicidad
1. f. Condición de laico.

2. f. Principio que establece la separación entre la sociedad civil y la sociedad re-ligiosa.

Laico, ca
Del lat. tardío laĭcus, y este del gr. λαϊκός laïkós; propiamente 'del pueblo'.
1. adj. Que no tiene órdenes clericales. U. t. c. s.
2. adj. Independiente de cualquier organización o confesión religiosa. Estado laico.Enseñanza laica.

Sigo sin poder comprender las manifestaciones del político, pero dese luego si ese es el principio que nos rige, ahora entiendo muchas cosas sobre la implantación de la religión dentro de las escuelas. Por fin comprendo cómo desde un estado, que en su Constitución se declara laico, se ampara la educación religiosa dentro de los centros educativos que tienen su titularidad. Ahora entiendo, como desde ciertos estamentos, se amparan celebraciones religiosas, que yo pensaba que no se extraían de los actos públicos por costumbrismo, o por no haberse atrevido en su momento a romper los estereotipos impuestos en la mente colectiva desde el régimen anterior. 
Pues no, lo que pasa es que se puede ser de una forma y de la contraria a la vez, y si eso me da réditos políticos,  y/o electorales, pues tan ricamente, que las contradicciones parece que no pasan factura. La cuestión es tener un argumentario, que me permita exponer lo que el auditorio que tengo en frente quiera escuchar, y no tener que crear debates ideológicos entre los votantes.
Por eso en la escuela que es aconfesional, como el Estado, la religión es un área más, con la misma importancia que las otras, y aportando valor a la calificación competencial de los alumnos/as de forma simétrica al resto. Además como hay que ser políticamente correctos, damos la misma consideración a otras religiones diferentes al la mayoritaria, y así podemos encontrarnos con tres o cuatro confesiones dentro de un mismo colegio, que hay que compaginar, con diferente horario docente, que para más incongruencia no ha sido elegido por la Administración, sino por una confesión determinada. Coordinar  así los horarios es imposible, pero no pasa nada si algunos alumnos se derivan de la clase normalizada a la de la religión correspondiente en unos determinados periodos, a pesar de no poder acudir a la clase programada, pero claro, es que no hay que confundir laicidad con tener una confesión religiosa.
Curiosamente, todos los alumnos/as ACNEAEs de mi tutoría, que pertenecen minorías étnicas, acuden a confesiones religiosas que no son la católica. Paralelamente, todos los centros concertados que existen en la zona donde está el colegio, tienen una titularidad de esta confesión, por lo que su ideario aleja a esta población. Es un detalle que puede ser casual, pero que separa de estos centros a población que a priori es considerada problemática para las familias normalizadas.
Entiendo que es un asunto muy personal lo de la confesión religiosa, considero que todo el mundo puede elegir y adecuar su moral a la que le parezca más adecuada, de la misma forma, entiendo también, que se elija para los hijos/as las mismas creencias, al menos mientras sean menores de edad. Pero ¿por qué hay que darle un carácter oficial? ¿Por qué se tiene que sostener determinadas creencias con fondos públicos? Puede haber colegios confesionales, pueden concertarse desde la Administración si es necesario para extender el sistema educativo a toda la población, pero puede hacerse desde la laicidad, o sea separando Iglesias y Estado. Se puede dar clase sin que ninguna creencia religiosa sea un área. Se puede ampliar el horario con una extraescolar, que además no tiene si no se quiere que ser gratuita, al igual que se hace con deportes o con otro tipo de actividades. Esto no supondría un freno para el acercamiento de ningún sector de la población a un determinado centro, fuese cual fuese su orientación religiosa, puesto que los valores ciudadanos que son transversales, se deben de respetar por pura lógica y el aprendizaje religioso tendría un carácter opcional.
Los centros públicos no se verían forzados a retorcer sus horarios para poder adecuarlos a los de tres o cuatro de los docentes de los diferentes cultos. Se podría dedicar este tiempo a reafirmar valores que construyan buenos ciudadanos, o sea que sean empáticos, responsables, solidarios, respetuosos, la lista de valores es muy larga y creo que  no es necesario exponerla en su totalidad. En fin, sería como mucho más fácil. Pero claro a lo mejor es que no entiendo el concepto de laicidad, a lo mejor es que no es que aunque el Estado debe ser aconfesional y respetar la creencias de sus ciudadanos cuando las practican a título personal.

Lo cierto es que no hay nada más ridículo que querer argumentar una incongruencia, y además de hacerlo de una forma burda, pensar que los ciudadanos no tenemos capacidad crítica para analizar lo expuesto ¿A lo mejor iba en este sentido la eliminación de Educación para la Ciudadanía? Claro, es que se dogmatizaba, se me olvidaba que los docentes queremos fabricar una sociedad del mal y aprovechábamos este área para inculcar en los niños/as los mecanismos de un futuro estado maléfico.  Ya sé que queda ridículo, parece el argumento de un comic de Batman, pero lo es tanto como la afirmación sobre la laicidad. Bueno, estaremos tranquilos sabiendo que los conceptos fundamentales están más que claros entre los que rigen nuestro destino político. Creo que debemos avanzar mucho como sociedad para evitar tener que retorcer la realidad y acomodarla a las costumbres morales marcadas desde antiguo. El camino va a ser largo y nos movemos lentamente, solo pido que me dejen avanzar aunque sea en una vieja bicicleta, que no intenten convencerme de que vamos en Ave, cuando en realidad estamos retrocediendo, o parados sin caminar.


IMAGEN ALBA LAMUELA

domingo, 5 de marzo de 2017

¿Somos racistas? Pequeña reflexión desde la cotidianidad.

Estamos sufriendo en el mundo, una especie de plaga involucionista que nos alarma a todos y cada uno/a de nosotros/as. Cuando leemos, bueno más bien vemos en la televisión, noticias de las aportaciones legislativas de Donald Trump en los Estados Unidos, o las propuestas que nos llegan de la cercana Francia,  del Frente Nacional, nos alarman y nos llegan de indignación. También cuando nos planteamos desde nuestra conciencia el drama de los refugiados, y como nuestra sociedad y nuestro país, está haciendo lo mínimo para salvar su cuota de responsabilidad social, nos llegamos a enfadar y manifestamos nuestro deseo, como ciudadanos de a pie, de que debería de replantearse la política inmigratoria.
Pero conforme nos acercamos en las reflexiones a puntos cercanos, comenzamos a ser más comprensivos con según qué tipo de actitudes. Cuando las decisiones que toman personas cercanas a mí, o yo mismo, pueden tacharse con el calificativo racista, empiezo a ver las connotaciones y a aportar razones que justifican esa actitud. Es lo normal, las cosas se juzgan muy asépticamente  cuando son lejanas, pero desde la cercanía, lo subjetivo nos hace ver muchos matices que no calibramos cuando juzgamos lo externo a nosotros.
En la escuela se ve muy claramente, ya exponía en la entrada anterior, como desde la visión de padres, nos preocupa y mucho, cual va a ser el origen de los compañeros/as de nuestros hijos/as, y muchas veces, la elección de centro, viene marcada por la pertenencia social de la mayoría de los alumnos/as. Además, este estigma es imposible de cambiar para un colegio. Si por razones de agrupación de viviendas de protección social, un colegio matricula a una alta tasa de población con necesidades sociales, en  nuestra comunidad, niños/as inmigrantes y/o de etnia gitana, aporte las novedades metodológicas que aporte, no va a dejar de ser considerado el "colegio de los gitanos", y por ello, no va a tener muchas solicitudes de matrícula, a no ser que la presión demográfica del barrio donde está situado aporte alumnos/as derivados de otros centros. Lo que en sí no es malo para el colegio, salvo porque el efecto integrador que puede tener la escuela dentro de la sociedad se diluye. Si el centro se esfuerza en realizar una gran cantidad de buenas prácticas, desde la motivación de atraer a población "normalizada", estas buenas prácticas ahí quedan, para beneficio de toda la comunidad educativa.
Se trata de una realidad contrastada. Como padres o madres es normal que tengamos estos miedos, ¿pero no se trata de una actitud racista? ¿Si reflexionásemos y viésemos esa actitud en los que están lejos de  nosotros, no nos lo plantearíamos así? ¿Cómo docentes no nos debería dar igual trabajar en un centro que en otro, sin imponer calificativos previos a algunos colegios? Sin duda si la Administración tuviese en cuenta estas particularidades, e hiciese una consideración positiva de los mismos a la hora de la dotación humana y material, sí, nos debería dar igual. Si con un dotación compensada, el proceso educativo puede ser igual o incluso mejor, ¿dónde está el problema?
De todas formas tampoco debemos fustigarnos por hacer tenido o tener este tipo de actitudes, es normal que las personas nos sintamos más cómodos  entre los que son iguales a nosotros, y desconfiemos de los que muestran diferencias,  la mayoría de las veces son costumbres y hábitos heredados, y por otra parte es desconocimiento. Tan solo sería reprochable, cuando desde después de una reflexión y con la certeza de que se ofrece una buena calidad de enseñanza, nos mantuviésemos en este tipo de actitudes.
Por otro lado está el abuso de determinadas minorías para responsabilizar a los demás de sus actos y actitudes con la calificación de racista, pero ese tema lo voy a dejar para otra entrada. Desde el equipo directivo he tenido que soportar que me llamasen racista, un montón de veces, por justificar la irresponsabilidad de algunas familias en la educación de sus hijos/as.
Lo importante es tener claro como somos, independientemente de la imagen que podamos dar en algún momento.




miércoles, 1 de marzo de 2017

Periodo de elección de centro. Lo que se expone y lo que se esconde.

Se acerca el plazo de solicitud de plaza para el curso 2017-18, pronto comenzarán las jornadas de puertas abiertas y los centros pondrán en conocimiento de los padres/madres de los nuevos alumnos/as, las bondades de su colegio para que sea el elegido por las familias. Es la hora de venderse y de acercar todas las fortalezas del colegio a los compradores de educación, sobre todo en los lugares donde hay poca natalidad y donde el cierre de unidades es una realidad. No es una situación que ataña solo a la educación concertada, donde el negocio solo es posible si la matrícula es alta, sino que también se vive en la red pública. Aquí los maestros/as dependen del número de vías de su colegio para mantener su puesto de trabajo o tener que acudir de nuevo al concurso de traslados movidos por una supresión de su vacante.
Así que por esta razón proliferan por la red, en estos días, artículos que defienden la libertad de elección de centro educativo y las bondades de una u otra red. No me considero un profesional anti nada, tampoco anti enseñanza concertada, a pesar de trabajar en la enseñanza pública. Conozco las dos redes, he colaborado con centros concertados en actividades extraescolares de forma desinteresada, más que desinteresada, además de colaborar con mi esfuerzo, y no poco, también lo he hecho pecuniariamente, puesto que entendía que desde la asociación deportiva ligada al centro se hacía una labor social.  Reconozco que no todos los colegios concertados son iguales, ni atienden a la misma población, de la misma forma que tampoco lo son los centros públicos. Pero creo que nos hace mucho daño a unos y a otros disfrazar la realidad, para vender algo diferente a lo que en realidad estamos ofreciendo,  en realidad, tampoco diferente, se trata de tapar las razones principales porque no son políticamente correctas, y resaltar como más importantes las que son en realidad secundarias. 
Finlandia, ese país que todo el mundo toma como referencia a la hora de hablar de educación, es el líder desde una red pública muy bien dotada,  con una metodología muy meditada y con una evaluación constante de la misma. El paradigma es que si solo hay una red, los ciudadanos económicamente pudientes y que son los que en teoría más aportan al erario público, procuran que sea de alta calidad, puesto que sus hijos van a acudir a la misma. Esto tiene un efecto beneficioso socialmente, la escuela es un lugar donde se produce desde pequeños una alta convivencia entre todas las capas sociales, lo que facilita una mayor empatía.  Es lo que dice la teoría, la verdad viendo los famosos resultados PISA, es que debe de funcionar. 
Los centros concertados, hablan de ideario diferente, basado en ética religiosa en la mayoría de los casos, y de la libertad de las familias para poder educar a sus hijos desde un colegio en concreto y no desde el que impone el estado. Sin embargo estamos en un estado de derecho y democrático, donde se busca el bien de todos los ciudadanos por igual, y donde la igualdad de oportunidades es un logro social en teoría conseguido. Si esto es así, ¿tiene algo de malo que se eduque a los alumnos/as como buenos ciudadanos y que la parte moral que corresponde a una determinada religión se enseñe en la familia o en el templo respectivo? Evidentemente no. Quien defiende esta teoría no se da cuenta que está llamando sectario al Estado Español, y que le está quitando unos valores que deberíamos potenciar desde la escuela; o eso o está llamando sectarios a los profesionales que trabajan en la escuela pública, y yo al menos soy escrupulosamente cuidadoso con ser imparcial en los temas en los que debo serlo, tanto o más que un profesional de la red concertada.. Por aquí este argumento pierde agua, además de generar dudas sobre el funcionamiento del sistema que no nos hace ningún bien.
Por otro lado están los que defienden la libertad de centro porque les gusta uno más que otro, es cierto, nuestra sociedad se basa en la libertad, pero de la misma forma que no puedes elegir centro hospitalario a no ser que lo pagues de forma independiente, o que no puedes elegir tribunal si la justicia te requiere por alguna acción, no es tan grave que acudas a un colegio u a otro si todos estuviesen bien dotados material y humanamente. 
La realidad es otra. La realidad, que no es políticamente correcta, es el reparto de los estratos sociales entre los centros educativos. Lo que se quiere evitar es la relación de los niños/as con determinados sectores sociales, y si llevo a mis hijos a un colegio donde no haya inmigrantes ni alumnos/as de etnia gitana estaré más tranquilo. Algunos, y repito algunos centros concertados, y algunos públicos, lo saben y juegan sus cartas para evitar tener población de este tipo y ser más apetecibles para la población "normalizada". Esta es la principal razón y no otra, aunque las demás también sean ciertas. No es que se mienta, es que no se dice toda la verdad. 
Dicho esto, cada cual puede elegir el colegio que quiera para sus hijos/as, pero asumiendo la realidad, que por cierto es muy legítima. A mi entender, se empobrece la capacidad competencial de los niños/as, que deberían ver todas las caras de la sociedad que ellos/as deberán mejorar en el futuro. Por cierto tienen mucho trabajo ¿Se podría solucionar la cuestión? Muy difícilmente, la realidad es que el urbanismo actual concentra a la "población marginal" en determinados sectores de las ciudades que hace que los colegios más cercanos deban asumir a este tipo de alumnado. La solución pasa por una redistribución, dentro de las ciudades, de los pisos de inserción social y huir de su concentración. También debería trabajarse el tema del transporte escolar dentro de las ciudades, con niños/as que siendo de otras zonas, y teniendo plazas escolares en las mismas, deciden trasladarse a centros sostenidos con fondos públicos en otro sector de la ciudad, y pagar una cantidad por dicho transporte. A lo mejor, y digo a lo mejor, podrían pagar parte de la plaza escolar a la que renuncian por trasladarse todos los días y que queda vacía. Y por supuesto, un control verdadero  y con decisión de todas las aportaciones "voluntarias" que deben realizar las familias en determinados colegios. Esta cuestión que todo el mundo conoce y que se trata de pasada con triquiñuelas legales, pero que en el fondo la Administración no quiere afrontar, y que sirve como freno para que las familias con necesidades económicas desistan de acudir a estos centros por no poder hacer frente a las donaciones, repito que "voluntarias".
 A lo mejor también se podría pedir en los conciertos de colegios de las grandes ciudades, que acompañando al mismo, fuese obligatorio que se concertase un centro en la zona rural, o que al menos, se ofreciese todos los años la posibilidad de pagar, desde la institución que regenta el colegio, becas para que los alumnos/as de las pequeñas localidades tuviesen la  misma "libertad" de elección. Además así veríamos terminada también la milonga de que la concertada sale más barata; asumiendo parte del gasto de localidades muy deficitarias en la gestión escolar, se repartiría entre las dos redes dicha carga, puesto que evidentemente, la escuela rural sale mucho más cara per cápita que la de los colegios completos, ¿pero tienen los niños/as de las localidades pequeñas menos derecho a una buena educación?

No hay nada como crear un mantra y repetirlo, la sociedad al final a base de oírlo repetidamente, lo da como cierto sin pararse a pensar en el mismo. No es cierto que la concertada sea mejor que la pública, pero tampoco al revés. Solo consiste en ser claros, elegir y asumir la elección, aunque a veces sea a base de admitir alguna incongruencia. Nos sobra ser políticamente correctos y nos falta ser consecuentes y claros con nosotros mismos y con los demás. Y que conste que a veces en el sitio más inesperado encontraremos una bella flor, siempre he dicho que en el mejor colegio del mundo puede tocarte un mal profesional, y en el que crees que va a ser desastroso te puedes encontrar con el mejor docente.