UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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miércoles, 19 de abril de 2017

LA IMAGINACIÓN DIDÁCTICA O LA IMPORTANCIA DEL DOCENTE.

La mayoría de los docentes estamos de acuerdo  en  que la parte más importante de la motivación de  nuestros alumnos/as, radica en encontrar situaciones de aprendizaje cercanas a la realidad de los niños/as. Es fácil decirlo, y en realidad, también es fácil hacerlo. Tan solo debemos intentar salir de nuestras propias rutinas, quitarnos las gafas oscuras y utilizar la cualidad, que a mi entender, es la más importante en un docente de los que ahora se denominan "innovadores", la imaginación. Seguro que a la hora de enfocar el aprendizaje de cualquiera de los estándares que estamos trabajando, somos capaces de encontrar una situación real, en la que los alumnos/as puedan verse reflejados y motivados. Tan solo es cuestión de cambiar nuestra propia dinámica, para poder encontrar dichas situaciones. Puede, que al principio, la propia monotonía de nuestra labor, nos haga ver esta realidad mucho más complicada de lo que es en realidad. Pero, como todo, es cuestión de práctica y de entrenamiento, la cualidad la tenemos, solo es cuestión de saber y querer explotarla.
La primera premisa es quitarnos el miedo a plantear cualquier actividad, aunque pueda parecernos  poco habitual, solo la descartaremos después de una evaluación. Esa es la clave, realizar una buena evaluación del proceso, para determinar si ha cumplido con los objetivos previstos y realizar las adaptaciones necesarias, para mejorar dicha tarea en el futuro.
No hay tarea mala, simplemente estará mal enfocada, mal adaptada o mal temporizada, pero estas tres cuestiones son mejorables tras la necesaria evaluación, que ha de ser, como he señalado antes, continua y general.
Hace unos días estaba viendo una película que ha tenido mucho éxito en Argentina, se trata de una comedia, sin muchas pretensiones, pero que me resultó muy divertida, "Permitidos". A lo largo de la misma, los protagonistas se enzarzan en un cruce de insultos, a través de la canción "Rata de dos patas", que es una melodía mexicana, en la que se narra un despecho amoroso, utilizando un lenguaje inusual, sobre todo para mis alumnos/as de educación compensatoria. Se me ocurrió que podía utilizar dicha canción par mejorar la competencia lingüística de los mismos. Así que analizamos la forma en la que ellos/as se insultaban normalmente, les pareció sorprendente y en seguida capté su atención. Sí ya sé que puede resultar políticamente incorrecto tratar estos temas en una escuela, pero la realidad es que insultarse se insultan, queramos o no, y que son palabras muy frecuentes en su vocabulario habitual. Así que analizamos la canción, la escribimos, buscamos todas aquellas palabras que desconocían, que eran muchas, también buscamos su significado y lo analizamos con otras palabras  similares que ellos hubiesen usado en una discusión habitual. De ahí ,continuamos con la búsqueda de términos que estaban relacionados, ya no con el insulto, sino con el halago, y que también eran inhabituales para ellos. Con los mismos realizamos una composición y las desarrollamos a través de diferentes aplicaciones TIC.
Durante un tiempo, nos saludábamos con los términos que habíamos aprendido y que causaban sorpresa en el resto de los niños/as. Conseguimos una complicidad que ayudó, y mucho, en la relación docente-alumnos, y al comienzo de las clases cantábamos la canción como elemento motivador.
La evaluación del proceso no puede ser sino positiva, conseguimos los elementos propuestos, la tarea supimos hacerla multicompetencial, y por lo tanto eficaz.
Lo importante es ser imaginativo/a, es intentar buscar situaciones, por raras que en un principio puedan parecernos, que sirvan como elemento motivador de los niños/as. Una vez que  lo hemos conseguido, todo lo demás viene rodado. Claro está, que si nos empeñamos en trabajar con elementos que restringen esta libertad de acción, como pueden ser los libros de texto, o al menos su utilización de forma rígida, y no como elemento de apoyo del docente, nos resultará imposible poder utilizar estas estrategias.
La clave de la cuestión, es que los mismos docentes, debemos vernos como una parte importante del proceso educativo, la que debe marcar el rumbo del mismo, somos profesionales expertos en nuestra labor. No debemos tener miedo a demostrarnos a nosotros mismos que esta afirmación es cierta. Solamente si nos lo creemos nosotros podremos empezar a ganarnos el respeto y el prestigio de la sociedad. Solamente así lograremos la supervivencia de nuestra profesión.
Cuando Eiffel imaginó su torre, la mayoría de sus colegas le tomaron por loco, hoy es el símbolo de París.


IMAGEN ALBA LAMUELA