UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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domingo, 28 de mayo de 2017

FINAL DE CURSO, EVALUACIÓN Y HERRAMIENTA DE CALIFICACIÓN

Se acerca el final de curso y con él las sesiones de evaluación. Los docentes nos ponemos muy serios cuando empleamos esta palabra, y más si lo que se decide es la promoción o no de un alumno/a. Nos sentimos con una responsabilidad que roza lo judicial, puesto que con nuestra decisión vamos a determinar el futuro próximo de un niño o una niña. Está bien, así debe de ser, aunque me parece que otras cuestiones, como la evaluación de nuestra labor, que es mucho más importante, la tomamos mucho más a la ligera. Sin embargo, es cierto que somos profesionales y estamos capacitados para juzgar el desarrollo educativo de nuestros alumnos/as. Pero lo curioso es que cuando en dichas sesiones de evaluación, surge alguna discrepancia sobre lo conveniente o no para un determinado niño/a, algunos compañeros se transforman repentinamente en calculadoras y tan solo son capaces de repetir cifras sin ningún otro argumento. "Es que tiene un cuatro con veinticinco". "Es que la media de las evaluaciones no le llega, aunque ahora mismo sí que ha alcanzado los contenidos mínimos", y un sin fin de argumentaciones de este estilo. No se oye hablar si el alumno/a es competente, si se le ha evaluado teniendo en cuenta todas las posibilidades que hacen referencia a las inteligencias múltiples, o sea si se han usado varios instrumentos de evaluación además de las consabidas pruebas escritas,..
Lo cierto es que los docentes hablamos de evaluación pero lo que realmente hacemos es calificar, y calificar contenidos adquiridos, con una miopía tal, que si fuésemos capaces de vernos a nosotros mismos en determinados momentos, nos resultaría sonrojante.
Los cambios en el modelo de evaluación, realizando un inicio de derivación hacia lo competencial no son cosas de la LOMCE, ya en las leyes anteriores estaban contemplados, pero los maestros/as nos negábamos a verlo. Como a todos los colectivos, nos cuesta realizar cambios en nuestro modelo de actuación. El cambio de evaluación no es posible sin una transformación metodológica. Es de las pocas cosas positivas que le veía y le veo a la LOMCE, y sin embargo por no buscar una adecuación real de nuestro trabajo, más allá de pequeños postureos con nombres en inglés, somos capaces de desecharlos sin tener antes un proceso de reflexión.
Debemos valorar las capacidades de nuestros alumnos/as, su forma de encarar los problemas, las estrategias que son capaces de establecer, las técnicas que dominan y que utilizan, en suma su capacidad competencial. Como digo que si queremos cambiar algo dentro del colectivo docente, debemos facilitar  la labor. Os vuelvo a compartir la herramienta de calificación por áreas y competencias a través de los instrumentos de evaluación. Solamente hay que descargarlas desde el widget lateral del blog. Os comparto también aquí los video tutoriales. De todas formas debemos tener claro que no hay que cambiar la calificación, sino la evaluación de todo el proceso, es lo que realmente nos llevará a la transformación del sistema educativo.