UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
elpaquez@gmail.com

lunes, 30 de enero de 2017

¿Evaluación por competencias o por competencia?

Llevamos tres años evaluando por competencias en el colegio. Los dos primeros, como jefe de estudios, analizaba las calificaciones de todos los alumnos/as de E. Primaria del centro; ahora como tutor, lo hago de los niños/as de mi tutoría. Como es un tema que me interesa estudio las calificaciones tanto competenciales como de área y sus variaciones, incluso realizaba y realizo estadísticas de dichas variables.
En las notas de área se producían variaciones entre las diferentes asignaturas, no deja de ser normal, puesto que dichas calificaciones ponderan la adquisición o no de los contenidos programados, independientemente de la capacidad del alumno. No registran la facilidad para su aprendizaje, sino el resultado final. Como todos sabemos, dependiendo de la sinergia del niño/a hacia la materia o hacia el docente, las calificaciones se encauzan hacia el éxito o el fracaso. No es infrecuente que un alumno sea calificado con un suficiente en el área de matemáticas y un notable en Lengua Española, incluso que esa diferencia se dé entre dos áreas de marcado perfil lingüístico, como son Lengua Española e Inglés.
Sin embargo, cuando se analizan las calificaciones competenciales, a poco interés que el claustro haya puesto para realizarlas con un mínimo interés (nosotros utilizamos nuestra herramienta, que ni mucho menos es perfecta, pero nos ayuda en nuestra labor), observamos que difieren unas de otras muy poco. Es más, hay muchos casos en los que se repite la misma calificación para todas las competencias a evaluar.  Esta situación me ha llevado a plantearme si hay que separar la evaluación del proceso de aprendizaje de los alumnos en diferentes estantes competenciales, o si en realidad, lo que hay que separar son diferentes destrezas dentro de una misma capacidad competencial. 
Cada vez estoy más convencido de lo último. Una persona, a la hora de solucionar un problema o de afrontar una cuestión no separa su capacidad, o  es competente para hacerlo, o no lo es, pero globalmente. Otra cosa es que dependiendo de sus habilidades las afronte con una u otra estrategia.
Los entrenadores de baloncesto sabemos cuando un jugador/a tiene talento o no lo tiene. El que lo tiene, es capaz de desarrollar las tres habilidades principales del juego, pase, bote y tiro, además de la capacidad de discernir lo más conveniente en cada momento, lo que se llama técnica individual. Dependiendo de sus capacidades físicas, utilizara la habilidad d en la que pueda sacar más ventaja, pero su capacidad de adquisición de los fundamentos del juego será buena en todos los casos. Un jugador con menos talento, deberá dedicar más trabajo para poder  llegar al mismo nivel de capacidad. Podrá obtenerlo, pero con más esfuerzo. De la misma manera, el que tiene el talento, no desarrollará ninguna de las habilidades si no le dedica el trabajo necesario.
Toda esta situación se puede extrapolar al proceso educativo. Los alumnos muy competentes desarrollarán todas las habilidades de forma paralela, salvo el caso de niños/as con autismo de alto funcionamiento, o con síndrome de Asperger. No veo yo que sea necesario una calificación con la separación en diferentes "competencias", en todo caso podríamos diferenciar las diferentes habilidades, creo que sería más propio, pero no calificándolas, sino remarcando con cuales se siente más cómodo el alumno/a o cuáles son las que más utiliza. Este dato sí que es necesario, puesto que lo deberemos utilizar para reforzar aquellas habilidades que menos usa o can ls que se siente más incómodo, y que por lo tanto  necesita trabajar más para conseguir un aprendizaje completo y más funcional. De esto, a darle una importancia a la calificación en cada una de las competencias-habilidades mayor de la que debiera tener, va un abismo.

De todas formas soy un gran defensor de la calificación competencial  frente a la de área, sin embargo, creo que se debería y se puede mejorar, por este motivo me parecía importante exponer estas divagaciones mentales que tengo últimamente. Es un puente que puede dar miedo cruzar, puesto que no sabemos hacia donde puede llevarnos, pero que está ahí mostrándonos la posibilidad de llegar a nuevos destinos. No sea que dejemos de dar  por sentado la infalibilidad de la calificación por áreas, y estemos fabricando un nuevo mito.