UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
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miércoles, 25 de enero de 2017

¿ES LA GAMIFICACIÓN INNOVADORA?

La gamificación es un término que últimamente está muy de moda en el ámbito educativo.  El anglicismo que se utiliza le da al término un barniz más innovador, más novedoso pero a mi entender deberíamos hablar de ludificación o jueguización. Queremos trabajar la competencia lingüística y sin embargo recurrimos a términos extranjeros cuando podemos utilizar los nuestros, solo para darle  una apariencia más "cool",pero es otro tema del que quiero hablar.
Para comenzar, si hablamos de gamificación, nos viene enseguida a la mente la utilización de herramientas informáticas para llevar a cabo el proceso educativo ¿Quién no ha jugado a una máquina de vídeo juegos, y al acabar la partida no ha recibido en pantalla el cartel de game over? Ese game nos lleva a relacionarlo con el término que se ha extendido y nos induce a engaño. No es así ni mucho menos. Cuando utilizas el juego dentro de una tarea educativa, no es necesario recurrir a los susodichos elementos informáticos, tienes un montón de opciones, muy antiguas además, que te permiten la mejora competencial a través de elementos lúdicos. Es más, el término gamificación  puede llegar a asustar a los maestros/as más clásicos que ven en las nuevas tecnologías un monstruo que son incapaces de vencer, así que tengamos cuidado nos nos lleve a resultados opuestos a los que buscamos. 
Hoy estaba viendo un documental de animales, se basaba en el estudio de las crías de diferentes especies, muy diferentes las unas de las otras, y todos los cachorros jugaban como elemento preparatorio para su vida adulta; incluso jugaban con los adultos que eran responsables de su cuidado, que  además,no necesariamente eran los progenitores. Si los animales utilizan el juego como elemento fundamental de su aprendizaje será porque se trata del método más natural para mejorar nuestras competencias. Por lo tanto, la gamificación no es una metodología nueva, será en todo caso natural, y hacia la que debemos acudir, puesto que la evolución nos muestra su eficacia. Sin duda, es la más tradicional que puede utilizarse, y por lo tanto la menos innovadora, salvo que nuestra referencia no sea la vida sino la pedagogía.
 Los que venimos de áreas como la educación física y ya peinamos canas, la hemos utilizado siempre, no solo a través de la práctica deportiva, sino con la utilización de lo que antes se llamaban formas jugadas, que no deja de ser introducir un matiz competitivo dentro de una tarea. Sí, competitivo digo, que en esta sociedad políticamente correcta hay términos que se demonizan injustamente. No solo se compite para superar un rival, a veces puede hacerse para superarse a uno mismo. Dentro de una competición no tiene que haber humillación del vencido, no tiene que haber exaltación del que gana, es más, resulta importantísimo aprender a superar los momentos de frustración que acarrea una derrota, y más importante todavía es el aprender a gestionar una victoria. Estas emociones se pueden trabajar desde el juego con facilidad.
Todas estas cosas se han hecho siempre en el ámbito educativo. Pero con la llegada hace años de los libros de texto, llenos de tareas individualizadas y repetitivas, los maestros comenzamos a ponernos una venda que debemos quitarnos, nos iría mejor si mlos docentes supiésemos mirar fuera de los procesos de aprendizaje. 
Esa venda se puede quitar de muy diversas maneras, una de ellas es con lo que se está llamando gamificación, otra es con utilizar nuestra imaginación a la hora de desarrollar tareas que motiven a los alumnos/as y que a la vez sean multicompetenciales.
Como creo más en lo que se hace que en lo que se puede hacer, os planteo dos tareas "gamificadas" que estamos llevando a cabo en el aula actualmente.
 La primera tiene ese matiz tecnológico del que hemos hablado antes. Aprovechando el proyecto NBA, que es el que trabajamos en estos  momentos en el aula de sexto de E. Primaria, por grupos o individualmente, hemos diseñado equipos de la liga Fantasy de Movistarplus NBA. Desde aquí estamos elaborando presupuestos, haciendo predicciones desde las estadísticas, y aprendiendo el concepto de rentabilidad. Además mejoramos nuestra competencia digital cuando debemos acceder al juego online y preparar y mejorar nuestros equipos. Para darle más valor competencial, los alumnos visitan páginas en inglés con lo que trabajan la competencia lingüística. Sin duda, se trata de una tarea ludificada, y muy motivante además, con un gran valor en la mejora de su aprendizaje.Y no hay que diseñar tareas específicas, lo importante es saber adaptar aquellas que se nos ofrecen a nuestro alrededor.



Pero como también he señalado, podemos "gamificar" sin necesidad de utilizar método tecnológico alguno, con los juegos de toda la vida. Dentro del apoyo de "compensación" educativa de quinto de Primaria, estamos desarrollando una liga del juego de los "chinos". Sí ese que se juega con tres piedras. La mejora de la competencia matemática es evidente, puesto que debes hacer buenas predicciones entre las piedras que sacas y la cantidad que ha dicho el compañero. Elaboramos también un cuadro de resultados y aprendemos a insertar fórmulas con excel, aquí profundizamos en la competencia digital. Realizamos crónicas de cómo han discurrido las partidas, para trabajar la competencia lingüística; y la competición y el asumir los resultados nos mejoran la competencia social y ciudadana. No he tenido que recurrir a nada especial, solo a jugar a algo tan tradicional como los chinos. El siguiente paso es introducir el juego de cartas de la escoba, con el montón de variantes que me va a permitir. 

Lo que llamamos innovación está no en buscar actividades que sean nuevas, sino en encontrar el valor educativo a tareas que pueden haberse hecho siempre. La cuestión es que los niños jueguen, se diviertan y la motivación y el aprendizaje vienen por sí solos. Para que un docente pueda ser gamificador solo tiene que utilizar su imaginación y atreverse a llevar a cabo las tareas que diseñe, sin miedo a hacer cosas tan antiguas pero a la vez tan diferentes. ¡Ah, y olvidarse de las ataduras de los ejercicios que proponen los libros de texto! Como decía Joaquín Prat:  A JUGAR…