
A pesar de que en nuestros apoyos de compensatoria trabajamos un trabajo competencial matemático y lingüístico en español, tiene más sentido realizarlo en horario British, puesto que su competencia en ese idioma es muy limitada, no podemos olvidar que se trata de niños/as con desfase curricular, y nos parece mucho más provechoso reforzar metas que puedan ser asequibles, que no intentar algo que la experiencia nos dice que es imposible de conseguir, la mayoría de estos niños/as son "objetores del inglés".
Así pues, nos encontramos con alumnos/as de un perfil muy específico y con poca motivación hacia lo que supone lo escolar. No podemos rebajar niveles y adaptarnos a su nivel curricular sin más, por mucho que el número reducido de los grupos nos ayude a tener una relación más personal e individualizada. El rebajar el nivel y utilizar textos de cursos más bajos a los que están cursando, no va a elevarles ni la autoestima ni la capacidad de esfuerzo, todo lo contrario, era nuestra estrategia anterior y fue muy poco exitosa.
Así que lo primero que tenemos claro desde este curso es que tenemos que llegar a los detalles que pueden emocionarles y engancharles a una realidad y un trabajo que mejore sus competencias. La primera idea fue trabajar por proyectos, plantearles una finalidad atractiva que les motivase. Pero los compromisos a largo plazo les desbordan, son incapaces de plantearse metas no ya con un mes de distancia, incluso con una semana. No están acostumbrados. Necesitan imperiosamente tener refuerzos positivos constantes. Así que nos hemos planteado trabajar a través del aprendizaje basado en retos APR. Les planteamos un pequeño reto que tienen que superar, en forma jugada y, a través de los medios informáticos y de la pizarra como elementos de apoyo, tienen que llegar a resolverlos. Los resultados van a una hoja de cálculo que refleja los resultados de cada uno y desde allí generamos una pequeña competición que está sirviendo de elemento motivador.
No utilizamos ningún libro de texto ni cuaderno, este detalle empezó siendo una sorpresa, pero que nos ayudó a no generar ningún tipo de rechazo hacia la actividad.
Otro elemento motivador que estamos encontrando es la confianza. Ya no en su capacidad, ese será un paso posterior, confianza en sus personas. Si vamos a realizar un montaje fotográfico sobre la jornada de Halloween, les dejamos las cámaras de fotos del colegio, incluso las de más valor, con total libertad, ese detalle que puede parecer insignificante, está motivando a los alumnos/as sobremanera, no están acostumbrados a estos gestos. A veces nuestras grandes metas nos pueden llegar a hacer olvidar la magia de las cosas pequeñas.
Bueno, la verdad es que reto tras reto, asamblea tras asamblea, no solo nos están ayudando a conseguir mejorar las competencias matemática y lingüística, el trabajo de inteligencia intrapersonal está dando su frutos, y ayudamos y colaboramos con el que están realizando nuestras compañeras en los apoyos emocionales, muchos de los niños/as comparten los dos tipos de apoyo, tiene lógica puesto que en la mayoría de los casos, las dos carencias vienen marcadas por el origen socioeconómico familiar.
Así pues estamos emprendiendo una nuevo camino que esperemos nos lleve a buen puerto, en entradas posteriores iré comentando los resultados que nos da el Aprendizaje Basado en Retos, conforme la experiencia vaya avanzando y podamos analizar más datos con evaluaciones más numerosas y más profundas, pero de momento las expectativas son altamente positivas.
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