UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
elpaquez@gmail.com

jueves, 16 de julio de 2015

FLEXIBILIDAD LABORAL

En la entrada del otro día, sobre la soledad del equipo directivo, PP realizaba un interesante comentario, que creo puede ser tema para una entrada propia. Planteaba la posibilidad de la flexibilización del horario del profesorado;  comentaba que a lo mejor, ese trabajo que estaba realizando en el centro en esos momentos, podría hacerse desde mi parcela, sin necesidad de pasar calor en mi despacho.
 Ciertamente tiene razón, no en mi caso particular, pero,  generalmente, sería muy acertado. Para empezar, para que eso pudiese realizarse,  debemos disponer de una conexión con garantías. Yo dependo de la conexión del móvil,  en casa sería más fácil;  pero en caso de estar en mi domicilio, ciertamente la conexión a la red es mucho más rápida que la que dispongo en el colegio. Tristemente ha habido días que me he tenido que marchar a mi casa desde el centro, vivo relativamente cerca, para utilizar mi conexión a la web, por los problemas que me estaba dando la del colegio; y eso que, por fortuna,  no podemos quejarnos de problemas informáticos.
Comentaba también PP que su hermano prefería utilizar el método tradicional para la confección de los horarios. Yo no podría hacerlo sin la ayuda de un programa generador. Es más,  son tantas las variables a las que nos obligan los grupos de proacción y, sobre todo los grupos flexibles, que sería del todo imposible dicha realización. Inluso a veces el programa me dice que con las variables que le introduzo la generación es imposible, y por lo tanto me debo obligado a cambiar alguna de las premisas especificadas.
Por cierto, el programa en cuestión me lo he tenido que elaborar yo, por mis medios. No estaría de más que fuera la misma administración la que se lo proporcionase a los centros educativos. Con una mejor distribución de los horarios del profesorado, ganaría en productividad y, por lo tanto, se ahorraría dinero. Pero bueno, volvamos al tema anterior. Una vez que tengo el horario cuadrado, solo he terminado la parte más fácil, y entonces llega lo complicado que es administrar los más de setenta grupos de apoyo con los que contaremos el curso que viene, además de los que se imparten desde la pedagogía terapeútica y la audición y lenguaje.
A saber:

  • Proacción
  • Emocionales
  • De nivel
  • "Compensatorios"
  • De idioma
Cada uno de estos tipos distribuidos por nivel. Así que debo vigilar que no coincidan dos apoyos en el mismo nivel simultáneamente; que sea la misma persona la que pueda impartirlos en el mismo nivel , o que haya la menor variación posible y que tenga un aula adecuada para realizarlos si es necesario un desdoble.
 Así, con todas estas premisas, necesito ponerme los horarios de maestros/as y clases en un corcho, el cuadro de aulas libres y así poder ir tapando las opciones utilizadas, por lo que necesito sí o sí realizar esta labor en mi despacho a pesar del calor que pueda pasar.
No me importa todo este trabajo veraniego, supone una mejora en el rendimiento del centro. Supone un mayor rendimiento también del profesorado, que no se mueve en la incertidumbre de marcar los objetivos del apoyo que va a impartir, sino que viene marcado por la dinámica general del colegio, lo que le da una mayor coherencia y objetividad y ganamos en productividad.
Es cierto que a mayor flexibilidad laboral, más ganancia. No en vano creo que somos uno de los sectores que tiene parte de su jornada laboral flexibilizada, una hora y media diaria de trabajo en casa, pero creo que si la administración fuese más hábil, incentivaría muchísimo más esta posibilidad, como decías tú en tu comentario.
También creo que a quien demuestra esa voluntad se le puede flexibilizar mucho más, al menos así lo intentamos en nuestro colegio; sin embargo los que crean fama son aquellos que no utilizan la parte flexibilizada de su jornada para tareas laborales. Es triste que una minoría nos dañe a la gran mayoría, pero quizá también es verdad que si no tuviésemos a veces un falso corporativismo y les afeásemos alguna vez la conducta entre todos,  más desde los equipos directivos, ganaríamos todos en prestigio social, y nos iría mucho mejor.

lunes, 13 de julio de 2015

SOBRE EL SIGNIFICADO DE PRODUCTIVIDAD

Estando el tema de Grecia en ebullición  como está, nos llegan noticias muy diversas que debemos asimilar y  sintetizar. Lo mismo que pasa en el tema griego, pasa en todos los ámbitos profesionales que están abiertos a la opinión publica. Leía pues, la semana pasada, que las horas de trabajo anuales de un trabajador griego superaban con mucho a las de un trabajador germano;  y las de un trabajador español se encontraba entre las dos. Expertos economistas explicaban esta paradoja, amparándose en el concepto de "productividad"; pero ¿alguien se imagina un camarero griego diferente productivamente a uno alemán?¿los trabajadores de un bar germano, sirven las cervezas con más productividad que uno de aquí?. La respuesta es evidentemente que no, que si existen diferencias en cuanto a la productividad entre países, esta tiene que venir marcada por el modelo productivo, y no por la indosincrasia de los trabajadores. Además estamos rodeados de mitos y paradigmas;  por ejemplo,  la eficiencia germánica, también es un bulo que nos tragamos sin más, siempre  nos lo han dicho y no nos paramos a pensar sobre ello. Tengo un compañero, cuyo hijo se doctoró por la universidad de Heidelberg hace unos años. Pues bien el acto tuvo que suspenderse dos veces porque los presidentes de tribunal designados estaban o enfer, mos o llevaban seis meses en Nueva Zelanda; así que,  en todos los sitios cuecen habas.
A lo que íbamos, es muy fácil culpar a las últimas instancias productivas, o a los mitos sobre una determinada zona o profesión, pero en realidad las diferencias productivas, vienen marcadas por los sistemas implantados en una sociedad, y estos sistemas solo se pueden cambiar desde la legislación. Es pues obra de los legisladores, el solucionar su falta de eficiencia;  y es su deber legislar para cambiar el rumbo. A veces, esas legislaciones deben ir en contra de los usos y costumbres, y pueden significar  pérdida de votos.  No podemos culpar al maestro armero si  las cosas no funcionan lo bien que podrían funcionar.
En el modelo educativo aragonés, y en cualquier otro,( vamos a centrarnos en el nuestro), hay muchas cuestiones organizativas que nos darían mayor nivel de eficiencia. El horario, por ejemplo, pero nadie se atreve a ponerle el cascabel al gato. Ya sé que hay muchos estudios que dicen lo que quiere que diga quien paga dicho estudio, pero una racionalización en una mañana, con la jornada escolar al completo, facilitaría la realización de otras actividades por parte de nuestros alumnos/as en el resto de la jornada, contribuyendo a una formación más integral y completa, o sea, facilitaría la eficacia.
Un desarrollo de la tecnología en los centros,  no tiene que consistir en llenar las aulas de  tablets-pc, carísimos por cierto, sino en facilitar buenas conexiones y dotar a los colegios e institutos de herramientas que fueran funcionales, además de baratas, facilitaría la eficiencia. Pero no hace falta que se den a todo el  mundo por igual, sino a aquellos centros que se comprometiesen con su uso, y mejorando dichas herramientas tras una evaluación posterior, con una posible retirada del material si no se ha usado convenientemente.

Productividad consiste en sacar rendimiento a las inversiones, no en ser de un país u otro; y,  para sacar este rendimiento, a lo mejor desde la clase política se deberían plantear que debería haber un gran control  sobre las inversiones públicas, con una inspección posterior a todas las inversiones realizadas. Por ello,  a quien saque rendimiento a dichas inversiones, habría que dotarle con más, y al que no se lo saque, no hay que darle. El dinero, cuando hay poco, debe estar donde da más rendimiento, pero este rendimiento en educación nunca  debe ser económico, sino social.
De la misma manera que hablamos de materiales, podríamos hablar de personal; a los centros que demuestren más implicación en proyectos, y mayor nivel de mejora sobre su situación anterior, se les podría dotar de un plus de personal, puesto que así estimularíamos un mayor rendimiento profesional.  Pero ese tema podemos tratarlo otro día

jueves, 9 de julio de 2015

A VUELTAS CON LA EVALUACIÓN

Con el cambio de gobierno ya se habla de la paralización de la LOMCE, esto va a afectar a los IES, a la educación secundaria y al Bachillerato. En E. Primaria sería una locura que algunos alumnos/as pasasen de la LOE a la LOMCE, para regresar otra vez a la LOE. Con lo cual, parece claro, que el curso próximo tendremos el currículo que  se marca para primaria, funcionando en toda la etapa. Pero lo que sí que está previsto revisar es  la disposición transitoria sexta sobre evaluación en E. Primaria, disposición a la que hemos hecho referencia en múltiples entradas de este blog. Me parece fenomenal que se revise, era una locura evaluar estándar por estándar en todas las competencias y áreas, y era una locura además las novelas en las que se iban a convertir los boletines de notas que proponía entregar a las familias; sobre todo en los de los alumnos/as que peores calificaciones obtienen.
Fantástico pues por esta parte, pero me parece que no debemos olvidar que,  ya en la LOE debíamos evaluar por competencias,  aunque muchos compañeros/as lo desconocen. En dicha ley había que realizar también la evaluación competencial, y un registro de esta calificación debía ir en el expediente de los alumnos/as al acabar la etapa.
Como ya dijimos lo que hacían muchos compañeros/as tutores de sexto curso era amoldar las notas de área, de una forma completamente personal, a las competencias, convirtiéndose en algo  anómalo e inservible. En otros centros,  directamente se pasaba de completar esta parte del expediente.
Con la llegada de la disposición transitoria sexta en nuestro colegio, nos hemos dado cuenta de la importancia que tiene la evaluación competencial, puesto que no deja en las manos exclusivamente de los tutores la responsabilidad de la evaluación de los alumnos/as;  y lo que es más importante, la responsabilidad de la promoción.
Con la evaluación competencial, la responsabilidad se reparte entre todo el equipo docente, y al compartir esa decisión hace que la calidad evaluativa mejore en cada uno/a de los docentes, puesto que el saber que lo que se califique va a estar expuesto al criterio del resto de compañeros/as, tiene como consecuencia que nos esforcemos, más si cabe, para ser más precisos en la evaluación de los alumnos/as.
Esto lo hemos notado nosotros en nuestro centro durante este curso, y no solo en los cursos LOMCE, también en el resto. No olvidemos,  que hemos utilizado el mismo sistema para obtener la evaluación competencial en sexto de primaria, al acabar la etapa, con la única adaptación de dividir la competencia matemática científico tecnológica en dos.
Para ello nos hemos apoyado en la herramienta calificatoria que hemos elaborado, y no solo en las que obtiene las calificaciones competenciales por área, sino en la que debe utilizar el tutor/a para conseguir unas calificaciones competenciales generales, la que llamamos "COMPENSATORIO". Al tratarse de una herramienta muy flexible, podemos seguir utilizándola tal cual está; puesto que  aunque el futuro cambio de la disposición transitoria sexta nos libere de marcar en el boletín los estándares sin superar, o incluso de calificarnos individualmente, la herramienta se amolda perfectamente, solo habría que marcar las competencias que se trabajan en cada uno de los instrumentos de evaluación que vamos a utilizar, y no señalar  los estándares que están asociados a  cada una de las herramientas si no nos parece útil. Pero sí que nos obtiene la nota competencial sin ninguna otra consideración, y tan solo tenemos que anotar las calificaciones  a lo largo del trimestre, como si anotásemos las notas en el cuaderno del profesor.

Así que no sé, aunque todos podemos intuirlo, hacia donde va a ir la modificación de la evaluación en E. Primaria que se está anunciando. Pero lo que sí que sé,  es que la evaluación competencial es un concepto por el que deberíamos avanzar, ya estaba tratado en leyes anteriores, y que la herramienta que desde aquí ponemos a disposición de todo el mundo se acopla a dicha necesidad.
Sería una lástima volver a la evaluación exclusivamente a través de los exámenes que se proponen en las guías de las editoriales. Si queremos una mejora educativa, debemos saber que es lo que podemos mejorar. Esto solo se consigue si la evaluación es de todo el proceso, y con una evaluación más colectiva, no solo conseguimos una mejor calificación de los alumnos/as sino una evaluación más precisa de nuestro proceso educativo. No demos marcha atrás, sigamos avanzando.

lunes, 6 de julio de 2015

LA SOLEDAD DEL EQUIPO DIRECTIVO

A estas horas, y un seis de julio, me encuentro en el colegio en la más absoluta soledad. Parece mentira que pueda darse este ambiente de tranquilidad, cuando normalmente el bullicio se adueña del recinto; no puede ser de otra forma si está lleno de niños, o incluso de maestros/as.
Estoy solo con el cuadro de horarios delante de mí, sin terminar de cuadrar los turnos de los apoyos, que son quizá los más difíciles, por aquello de que cuando ya te faltan pocos, los huecos posibles son muy escasos, y es casi imposible encontrar las posibilidades que puedan cuadrar en las necesidades y viceversa,
Así pues, sudando a la gota gorda, por la climatología y por la dificultad de la empresa, la concentración tienen que ser máxima, me cuestiono si no estaría mejor sentado en mi parcela, con un buen libro en la mano, a la sombra de los pinos y con una bebida fría cerca de la hamaca. La respuesta es clara, es sí, de momento el sufrir por que sí no es una de las posibilidades que contemplo. Así que me pregunto a mí mismo, las causas por las que renuncio a esa posibilidad para concentrarme en un sudoku de los difíciles, y que no puedo dejar sin terminar.

La primera respuesta, podría ser por el aumento del complemento que tiene la jefatura de estudios,  pero todo aquel que ha estado en un puesto directivo, sabe que si tu motivación es pecuniaria, acabas quemándote rápidamente, no merece la pena para las horas de más que tienes que poner, sale la hora de trabajo a un precio ridículo. Otra respuesta, podría ser, el salir del aula para realizar otra actividad, a veces maestros sin mucha vocación, ven aquí la posibilidad de realizar otra tarea en el colegio, sin el contacto físico con los niños/as. En mi caso tampoco es este el agente motivador, para mí, el momento de dar clase es una especie de oasis, que me carga las pilas, que me hace ver a realidad de la situación del colegio y que me ayuda a seguir. Es más, el curso próximo, no voy a poder impartir Educación para la Ciudadanía, por motivos evidentes, y me encargaré de lo apoyos que llamamos de "compensatoria", lo que me motiva especialmente, me gustan los retos difíciles. Así que solo se me ocurre una razón para estar pasando ya calor a estas horas de a mañana; y es que desde un equipo directivo, puedes llevar a cabo más fácilmente tu ideal educativo, puedes implementar, con mayor facilidad, las ideas innovadoras que siempre has querido plasmar en los colegios, y lo que es más importante, puedes motivar a los compañeros/as, a que se lancen a poner en común y llevar a cabo, las que ellos/as tengan.
En fin, que si estoy pasando calor a estas alturas del mes de julio, es por que todavía conservo algo de la  vocación e ilusión que tenía al salir de la Escuela de Magisterio. Que no la he perdido del todo, es más la he aumentado, y que a pesar de los años, creo que podemos seguir mejorando mucho.
Esa es la razón, por la que a pesar de poder estar en mi hamaca a la sombra, estoy aquí cuadrando los horarios, y además estoy con una sonrisa. TODAVÍA QUIERO SER MAESTRO.

jueves, 2 de julio de 2015

EL GIGANTE VERDE

Los huertos escolares se tienden a ver, desde fuera del ámbito escolar, como una actividad bucólica, llena de relajación y de paz, que no genera salvo buenas dinámicas en quienes las aplican. Esto se lo debemos a los clásicos latinos, que veían aquí un refugio para sus años de alejamiento de la res pública. Pero no es del todo así, en nuestro caso al menos. Nos encontramos con la responsable del huerto escolar, que es una entusiasta de dicha actividad. Y nos encontramos también con una mayoría de maestros/as que solo al ver una azada, sufren un síncope que les deja sin aliento durante un trimestre entero. Los maestros/as que sienten la actividad del huerto como un castigo divino hacia su persona, no dejan de ver los beneficios que acarrera para la formación integral de los alumnos/as, eso  lo tienen claro. Pero también esta claro,  que la aversión personal que sienten es muy difícil de superar, y que prefieren conseguir esas ventajas educativas para los niños/as a través de otros instrumentos de aprendizaje en los que se desenvuelvan mejor.
Ese sentimiento no es compartido por los responsables del huerto escolar, que querrían que sus compañeros hiciesen fila para poder bajar con los alumnos/as al patio y ponerse a cultivar hortalizas, cuando la realidad es que son los responsables los que tienen que verse arrastrando a los compañeros para que aprovechen la hora que tienen designada, y muchas veces el vergel que ellos/as querrían ver se convierte en un erial con algunas plantas diseminadas por el terreno.
Ante esta situación son los responsables del programa, los que se ponen el gorro de paja y se cargan en sus espaldas el trabajo físico que supone llevar a buen puerto esta actividad. Es verdad,  que esto supone un huerto con un aspecto fantástico, pero es verdad también , que la moral de estos docentes queda minada, y reclaman en jefatura más compromiso por parte del claustro,  que desde el equipo directivo no se puede imponer. Dice esa amiga mía tan sabía que si el burro no tiene sed, da igual que lo lleves a la fuente.
Hemos intentado la colaboración de los padres, que sí que vienen, pero pueden hacerlo de forma puntual. y con eso conseguimos liberar a la responsable de parte del trabajo físico, pero la ganancia educativa, se pierde, al menos en los agentes que nos interesa, que son los niños, aunque los padres sí que son mejores hortelanos.
Por otra parte en el huerto de E. Infantil, disponemos de la ayuda de un maestro jubilado, que es quien aporta casi todo el trabajo;  en esta etapa esta solución es satisfactoria, puesto que los niños/as son muy pequeños como para poder aporta algo más que el riego parcial de las plantas.  Pero en E. Primaria debemos sacarle más rentabilidad pedagógica a esta inversión de dinero y de recursos humanos.
Así que para el curso próximo, aprovechando que en cuarto curso tenemos seis sesiones entre Ciencias Naturales y Ciencias Sociales, utilizaremos dos de ellas para hacer un desdoble, principalmente en el grupo tres, (leer la entrada de grupos flexibles), y alguna semana se puede extender al resto de grupos con ello conseguimos las siguientes ventajas:
  •  Es la propia responsable la que baja con los niños/as.
  • Baja siempre con un número de alumnos/as adecuado para la actividad; es la mitad de la clase.
  • Todas las semanas tiene dos sesiones de trabajo real en el huerto.
  •  Es ella la encargada de dinamizar a los alumno/as, por lo que les va a transmitir entusiasmo por la actividad; algo que no se puede conseguir si lo que sientes es desgana.
  • Se centra el trabajo del huerto en solo curso;  eso sirve de referencia futura para el resto de alumnos/as del colegio.Aunque no está cerrado a los demás.
  • Lo hacemos desde el área de Ciencias Naturales, que es la que está más relacionada curricularmente con el programa.
Esperemos que esta solución organizativa nos funcione, y si no lo logramos. deberemos diseñar otra de cara al curso siguiente.

lunes, 29 de junio de 2015

ADIOS CON EL CORAZÓN

Esta semana es una semana de despedidas, ya no solo por los compañeros/as interinos que nos dejan, es lo normal, sino por los definitivos/as que después de estar bastantes años con nosotros/as, tirando del carro, hombro con hombro se disponen a incorporarse en otro centro con un nuevo proyecto e ilusiones renovadas.
Es un momento difícil, aunque la cabeza dice que si has elegido cambiar es porque tu situación personal sale beneficiada, el corazón arrastra hacia la permanencia. Todos  los que hemos trabajado a gusto en un colegio, hemos pensado,  cuando nos dan en el concurso provisional, si no sería mejor ejercer la renuncia y posponer nuestra marcha unos años;  pero estos pensamientos son sentimentales y muy poco racionales. Cuando estando en Sariñena me asaltaron estas dudas, un compañero me dio un gran consejo, "si te da pena marcharte ahora, ¿no te dará la misma o más el curso que viene?". Estas palabras las intento repetir a mis colegas que se van del Labordeta con tristeza.  La verdad es , que ver que un/una buen profesional deja el centro, genera pena e incertidumbre ante las posibles cualidades que tendrá su sustituto/a.  Desde la jefatura de estudios,  es algo a tener muy en cuenta; pero lo importante es que en el momento de su despedida se vayan satisfechos con el trabajo realizado, y orgullosos de haber participado en nuestro proyecto, que es el suyo, en un momento de su vida profesional. Si se van que sea porque van a ganar en calidad de vida, y que esto compense el cambio de centro.
Este año perdemos a muchos compañeros, la mayoría interinos, aunque como ya dijimos en entradas anteriores son repetidores, y siempre nos queda la esperanza de reencontrarlos el curso próximo, con lo cual la despedida no es dolorosa, es simplemente, un posible hasta septiembre.  Pero nos deja una compañera definitiva, Laura , que se va al lado de su casa;  que suerte tienen en Montecanal, se va una de las mejores profesionales con las que he tenido el gusto de trabajar, una trabajadora infatigable, una profesional innovadora, y una gran persona.
Cuando he tenido que buscar acomodo a alguien a quien estoy unido afectivamente, bien sea cuando dejé mi tutoría para coger la jefatura de estudios, o bien he necesitado un tutor de prácticas para mi ahijado, que había elegido nuestro cole para terminar su formación, no lo dudé ni un instante, ahí estaba Laura;  podía depositar en ella mi más absoluta confianza. Lo mejor es que en el centro hay muchos compañeros/as en los que puedo apoyarme con tranquilidad, pero quizás Laura, al haber compartido conmigo tutoría de nivel ha sido alguien especial.
A pesar de todo esto que he contado, estoy feliz con su marcha, va a estar más cerca de sus hijos y va a mejorar su calidad de vida;  además,  es un buen momento para encontrar puentes de colaboración con otros colegios y que mejor embajador/a que alguien tan comprometida en nuestro proyecto educativo.
Así pues, creo que si los compañeros/as que nos dejan, repito que algunos/as espero que mometáneamente, se van contentos con nosotros, añadiendo su estancia en el Labordeta como un buen momento profesional en sus vidas, es que estamos realizando un gran trabajo. Es una de las mejores evaluaciones externas a las que nos sometemos, si nuestro claustro de maestros/as está comprometido con nosotros es que estamos trabajando bien, y señal de   que sin duda, estamos en el buen camino.

jueves, 25 de junio de 2015

UNO PARA TODOS Y TODOS PARA UNO

Plantilla, cupo y rejilla son términos a los que estamos muy acostumbrados todos aquellos maestros que pertenecemos o hemos pertenecido a un equipo directivo. Es uno de los momentos más tensos del año.  De la decisión que te notifican desde el servicio de inspección,  depende en gran medida la posibilidad o no,  de llevar a cabo los proyectos y programas en los que está inmerso el colegio.

La noticia casi siempre es insatisfactoria;  no suelen cubrir las necesidades de los colegios para realizar sin problemas las actividades antes citadas: es entonces cuando debemos utilizar nuestra imaginación. Ya comenté en una entrada anterior, que no podemos permitirnos elegir a la carta las materias que queremos impartir, diseñamos unas plazas con un determinado perfil de especialidad, que los compañeros/as eligen en función de su antigüedad y la especialidad por la que está adscritos al colegio. Realizar estos paquetes no es tarea fácil, intentamos que estén equilibrados en cuanto a dificultad y trabajo, pero eso es muy difícil y no siempre se consigue. Desde aquí, ,  quiero agradecer la buena disposición de mis colegas cuando les comunico lo que contiene  cada uno de los perfiles a los que pueden aspirar, y ellos/as realizan un cálculo inicial, muy aproximado siempre, de sus posibilidades. Entienden que no es fácil, y que a veces cosas que a simple vista pueden parecer muy lógicas y fáciles, pueden no ser tan posibles debido a la complejidad de los grupos flexibles que condicionan los horarios al completo. Hoy por ejemplo una compañera que seguramente accederá a una tutoría de tercero con perfil de Educación Física, ha tenido que asumir que no dará el área de su especialidad en todo el curso, sino tan solo en dos de las tres vías y sin embargo deberá impartirla en una de las vías de quinto, y viceversa con la compañera de dicho nivel;  supone duplicar la programación del aula, cuando si cada una impartiese un nivel no sería necesario. Rápidamente ha comprendido la situación, ha suspirado y ha aceptado el reto;  son las pequeñas o grandes dificultades que conlleva lo complicado de nuestra organización.
Si a la dificultad que acarrea confeccionar este tipo de horario, con las peculiaridades de que en todos los cursos a partir de tercero deben coincidir, simultaneamente,  en las vías de un curso,  las áreas de Sociales-Naturales e Idioma Extranjero,  con la coincidencia además,  de Matemáticas y Lengua en varias sesiones para facilitar los grupos de proacción, si a esto uniésemos protestas de los docentes, sería para tirar la toalla.
Sin embargo,  es todo lo contrario, la sinergia positiva que se ha creado en el centro, es tal, que todo el mundo asume su tarea y tira del carro, en función de sus fuerzas y sin fijarse en lo que hacen los demás.
Entendemos que nuestro centro necesita del apoyo de todos/a y que cada uno de nosotros/as somos importantes.  Tenemos una tarea común que sabemos que  es general;  los individualismos y las preferencias personales deben quedar en un segundo plano.Las dificultades con esta actitud son mucho más llevaderas, y los retos mucho más asumibles.  Por esta razón no me preocupa el complicar los horarios, aunque me lleve mucho tiempo poder sacarlos adelante, es como un pasatiempo, un reto personal, no un castigo, el resultado tendrá un sentido y no solo en el papel, será tangible y se beneficiarán nuestros alumnos/as.  Me recuerda a mis tiempos de entrenador, pero aquí es como si estuviese entrenando a los Golden State Warriors. Es como ser uno de los tres mosqueteros, aunque aquí seamos muchos más. Uno para todos y todos para uno.

lunes, 22 de junio de 2015

ALGUNOS YA PUEDEN DORMIR TRANQUILOS

La semana pasada impartí mi última clase de Educación para la ciudadanía, tras cinco años disfrutando minuto a minuto de poder tener la suerte de desarrollar esta actividad con los niños y niñas de sexto de E.Primaria.
 Han sido unos cursos magníficos, donde mi vocación de maestro ha estado plenamente desarrollada. Hemos disfrutado de aprender a crear nuestra propia opinión, basándonos en el conocimiento de la realidad, descubriendo la sociedad que nos rodea, las gentes de este mundo en el que vivimos y sus diferentes culturas. Y entendiendo como,  todo lo que sucede en cualquier lugar del planeta nos acaba afectando. Cinco años en los que hemos intentado ser mejores ciudadanos, más respetuosos con los demás, con la naturaleza a la que pertenecemos y a la que tanto le debemos;  y lo que es más importante conociéndonos, queriéndonos y respetándonos más a nosotros mismos/as.
Cinco cursos,  en los que hemos aprendido a desenvolvernos en el lenguaje audiovisual, que nos rodea constantemente y que,  si no somos capaces de comprenderlo,  puede llevarnos a la manipulación.
Cinco cursos,  en los que hemos aprendido a respetar las leyes, pero en los que hemos sido capaces de comprender que podemos quejarnos civilizadamente si nos parecen injustas, ya no para nosotros, sino para las otras personas.
Cinco años, en los que hemos desarrollado gran cantidad de proyectos didácticos, obviamente no hemos tenido ningún manual ni ningún libro de texto, con actividades que trabajaban  todos los tipos de inteligencia. Trabajando desde la innovación educativa, en cuyo desarrollo no solo los alumnos/as han ampliado sus conocimientos;  yo he sido el más favorecido en mi desarrollo como maestro y como persona. He aprendido muchísimo de las experiencias de mis alumnos/as, hemos crecido juntos en nuestro desarrollo personal.
Pues bien, todo esto tan enriquecedor,  se ha terminado. Han decidido desde las altas instancias políticas que estábamos adoctrinándonos. Curiosamente,  desde las áreas de religión, sea cual sea, no ven este peligro, y mis abuelos llamaban a estas clases, clases de "doctrina"; pero bueno, no quiero que parezca que tengo algo contra las clases de religión, puesto que no lo tengo, pero creo que se ha sido muy injusto con Educación para la Ciudadanía.
Así pues el miércoles pasado me enfrenté a mi última clase y les puse este vídeo como colofón final al curso:



Conforme iba escuchando el discurso me fui emocionando, no pude evitarlo y las lágrimas empezaron a fluir, no las retuve, siempre digo a mis alumnos que el cine es un arte, y las artes nos hacen emerger sentimientos que no es malo  mostrar.
Si en estos cinco años he conseguido que algunos de los niños/as comprendan la sociedad como un lugar en el que debemos colaborar y ayudarnos, un sitio donde hombres y mujeres somos iguales, un mundo en el que las personas tenemos los mismos derechos independientemente de nuestras creencias o nuestros credos, un lugar donde seamos críticos con la información que recibimos y así podamos tener opiniones fundadas, un sitio donde al vernos en el espejo sepamos querernos y nos impulse a ser mejores cada día con nuestro esfuerzo. Si he conseguido que al menos uno de mis alumnos/as haya comprendido un poquito uno de estos temas, me doy por satisfecho.
Si alguien cree de verdad que cualquiera de estas enseñanzas son contrarias a las creencias de alguien o van contra nuestra sociedad pues...

jueves, 18 de junio de 2015

ZARAGOZA NUNCA SE RINDE.

Hace ya dos años, hay que ver como pasa el tiempo, estuve en los playoffs que jugó CAI Zaragoza en Valencia. En el  primer partido, el equipo zaragozano encajó una dura derrota, cuarenta puntos de desventaja;  sin embargo, los aficionados que nos desplazamos, manifestamos nuestra seguridad en el regreso a la semana siguiente después  de forzar un tercer partido. Se produjo esa circunstancia y la elimimación del equipo che, lo que acarreó un pase a semifinales, que unos días antes a todo el mundo le parecía imposible. Aquí comencé a valorar el cántico que da título a esta entrada.
Esta semana después de un cero a tres adverso, el Real Zaragoza eliminaba al C.D. Girona, marcador que no se remontaba desde hace cincuenta años,con todos los aficionados  incrédulos ante esta situación que estábamos vivendo.  Ayer en la Romareda el cántico volvió a sonar, y un equipo que había acabado la liga regular con un juego ramplón, estaba transformado en otro capaz de realizar buen fútbol. Todo es gracias al convencimiento y a la elevación de la autoestima; la fe mueve montañas, y en estas dos anécdotas deportivas, queda más que claro, que es cierto.
En la escuela debemos aplicarnos el mismo axioma. Muchas veces el derrotismo puede con nosotros; las malas noticias, o al menos las que creemos que lo son, nos vencen,nos desaniman y nos llevan a bajar los brazos. Es cierto que, en algunos casos, son la excusa perfecta para camuflar nuestro acomodamiento, ocultándoselo incluso a nuestra propia conciencia. Pero los verdaderos profesionales, los maestros con una vocación auténtica, no se deben dejar vencer por las circunstancias adversas. Cuando las cosas vienen mal dadas, se analiza la situación, se reflexiona sobre las fortalezas y las debilidades ante la nueva realidad, y se actúa para sacar el máximo provecho posible de las nuevas circunstancias.
Si el cupo para el año próximo  no es el que teníamos el año anterior, debemos adecuarnos a lo que tenemos y así poder rendir al 110% con la nueva plantilla. Si de repente la Administración nos incluye un programa que el colegio no ha solicitado, debemos adecuarnos, intentar ver el lado positivo de ese encargo, seguro que alguno tiene, y centrarnos en el mismo, intentando a la vez minimizar las desventajas de la nueva situación.
No quiero decir con esto que no debamos protestar ante la merma de los recursos de un colegio, ni mucho menos;  debemos hacerlo, no podemos olvidar que esto repercute negativamente en los alumnos/as que son los verdaderos protagonistas del hecho educativo. Lo que sí que digo es, que no vale con protestar y quedarnos de brazos cruzados utilizando  como argumento la pérdida, debemos modificar las estructuras que hagan falta, para que los niños/as sufran esas reducciones lo mínimo posible. Desde esta situación, es desde donde tenemos la fuerza moral para hacernos oír y protestar con la cabeza muy alta. No debemos dudar en ningún momento, que como buenos profesionales, seremos capaces de dar la vuelta a cualquier situación, por muy adversa que se ponga, tenemos que utilizar al máximo nuestra imaginación didáctica para potenciarnos a nosotros como maestros. Este crecimiento ante las adversidades, será una de las mejores enseñanzas que jamás daremos a nuestros alumnos/as, más aún en una sociedad y unos tiempos como los que nos están tocando vivir.
Cuando la situación se ponga en contra, tenemos que luchar para dar la vuelta a la adversidad,   debemos recordar siempre, que "ZARAGOZA NUNCA SE RINDE".

lunes, 15 de junio de 2015

PEDRO SANTISTEVE, ALCALDE DE ZARAGOZA, DIJO...

Leía ayer en el periódico, una entrevista al nuevo alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, en ella exponía las líneas generales de lo que piensa realizar en su mandato, que comenzó el pasado sábado. Entre las medidas en las que estaba pensando, decia que la segunda actividad de la policía local podría ser más provechosa para la ciudad. Sugería de pasada, eran muchos los temas a tratar, que una función podría consistir en acudir a los colegios, que la presencia en las puertas sería provechosa. Yo quiero sugerirle otra idea más práctica en relación a dicha actividad. En los colegios, y más en algunos con determinada población, no está de más ese control propuesto;  más aún, cuando a partir de esa barrera física, que supone la valla del colegio, la jurisdicción legal del director/a se ve mermada casi totalmente, pero sería más interesante que pudiesen acudir a las aulas.
Disfrutamos desde hace años de la actividad de educación vial que nos proporciona la policía local. Esta actividad es altamente interesante, provechosa didácticamente y altamente motivadora para los niños/as, pero solo se desarrolla a lo largo de una semana en el curso escolar. ¿No sería más provechoso tener a un policía local de referencia entre los que están en  segunda actividad y que los docentes pudiésemos apoyarnos en su experiencia a la hora de trabajar los estándares que hacen referencia a Educación Vial? ¿No sería un refuerzo para la imagen de la policía en general ,y la local en particular, el acercamiento que se produciría hacia todos los alumnos?
Además a veces se producen enfrentamientos desagradabes con algunos padres/madres;  muy pocas veces, pero se producen.  Si el policía local que está de apoyo en el centro, estuviese cerca,  nos evitaríamos situaciones muy embarazosas, puesto que representa una figura de autoridad, reconocida por toda la sociedad, lo que no pasa siempre con la representada por los maestros/as.
La dinámica de los colegios, con niños/as en constante actividad es muy motivadora, seguro que estos profesionales desplazados a los centros, rápidamente se verían arrastrados por las sinergias y las dinámicas que se producen. Se podrían convertir en una de las referencias de la convivencia en los mismos, no como sancionadores, que es como les ve la sociedad, sino como resolvedores de conflictos, como hombres y mujeres buenos que anteponen el servicio a la sociedad a todo lo demás en el desarrollo de su profesión. Con esto reforzamos  su buena imagen.
 Los alumnos de hoy serán los adultos del mañana, y en según que colectivos, comprobar que la policía es un apoyo y no una amenaza, es ganar muchos enteros a la paz social del mañana.
Pero yo animaría al señor alcalde a que vaya aún más lejos, que no se centre solo en los policías, podríamos implicar también a los bomberos. Los/as que por edad ya no pueden prestar servicios activos, podrían ser referentes en varios centros y acudir puntualmente cuando se les requiriese, para hablar de primeros auxilios, de responsabilidad civil, dirigir talleres de salvamento, en fin un montón de actividades que se podrían gestionar con su ayuda inigualable.
Sería aprovechar los medios de los que dispone el consistorio, mejoraría la imagen de estos colectivos, y de todos los funcionarios en general, y crearía sinergias entre departamentos de la administración que ahora mismo se conocen solo por tópicos.
Crearíamos en suma, futuros ciudadanos más responsables, que serían conocedores de primera mano de la labor que la sociedad les presta y que la mayoría de las veces no se valora, serían ciudadanos que valorarían mucho más los servicios que sufragamos entre todos/as. Es verdad que costaría cambiar la mentalidad de los funcionarios que pasan a segunda actividad, pero seguro también, que a larga y con el paso del tiempo, se vería como algo normal, provechoso para la ciudad y que haría sentirse orgullosos/as a los/as policías y bomberos que pasasen a dicho estado. Eso ya es su labor señor alcalde.

jueves, 11 de junio de 2015

DESMONTANDO A LAMUELATOR.

Estamos terminando las sesiones de evaluación final de este curso 2014-15, hemos seguido la normativa LOMCE, y la disposición transitoria sexta del gobierno de Aragón sobre evaluación en Educación Primaria. Cuando a comienzos de noviembre, examinamos el documento y reflexionamos sobre la labor a acometer, se nos vino el mundo encima; por ello construimos nuestra herramienta de evaluación, la que llamamos Lamuelator. Pues bien, una vez que la hemos puesto en marcha, estamos más que satisfechos con los resultados obtenidos. Para empezar no ha sido una labor tan ardua como nos parecía en un principio, es verdad que ha sido más laboriosa que la que realizábamos antes, pero no ha sido nada inabarcable. Por otro lado, el organizarnos los instrumentos de evaluación y agruparlos por estándares y competencias a evaluar, nos ha llevado a una mayor reflexión sobre nuestra labor evaluadora, lo que nos ha llevado a unos resultados mucho más ajustados y profesionales, dejando la subjetividad, que no es mala del todo, reducida a su punto justo, el punto que nosotros hemos programado y no el que marcaba la falta de planificación. Por otro lado al ajustar y repartir de forma consensuada la nota competencial, nos ha hecho a todos corresponsables en cuanto a la decisión de promoción de nuestros alumnos, hasta ahora los criterios eran manejados por los docentes de las áreas de Lengua y Matemáticas, que además solían coincidir con la figura del tutor/a. Ahora es una decisión del equipo docente, hemos comprobado como en algunos casos las notas de las áreas de Lengua Española y Matemáticas no coinciden con las de las competencias lingüística y matemática, esto es más fácil que se produzca en un centro como el nuestro que es bilingüe British Council. Luego la calificación que ponen todos los docentes aumentan en importancia, y por ello la responsabilidad de cada uno de ellos/as, dejando de tener áreas consideradas "marías".
En cuanto al manejo de la parte de la herramienta que utilizan los maestros/as responsables de las áreas, las opiniones de los mismos/as han sido muy positivas, han destacado la facilidad del uso de la misma, sobre todo si se utiliza la última versión, todos también han comentado que si se usa desde el comienzo de la evaluación, en sustitución del tradicional cuaderno del maestro, la evaluación sale sola, es cuestión de cambiar los hábitos de trabajo, acostumbrarse a manejarla día a día y realizar en ella las anotaciones que antes se hacían en otros instrumentos.
Por otra parte la parte de la herramienta que llamamos compensatorio que es la que obtiene la nota de competencias a partir de las que se han obtenido en cada una de las áreas, la he aplicado yo para todos los cursos, así quitábamos presión a nuestros compañeros tutores/as. Como todos/as los compañeros han cumplido, y me han remitido sus archivos a tiempo a la cuenta donde yo recepcionaba los mismos, en un día hemos obtenido las notas competenciales de todos los niños del colegio. Teniendo todos los archivos, con la complejidad de tres religiones que hay que combinar, y de nuestros grupos flexibles, no me ha costado más allá de un cuarto de hora por curso, por lo que también esta parte de la evaluación ha pasado la prueba con nota alta, nunca mejor dicho.
Además hemos ampliado esta herramienta con una pestaña que redondea al entero más próximo la nota de área, os recomendamos que la descarguéis y la uséis.  Así en las sesión de evaluación les he podido dar a los tutores/as un listado con las notas de área de forma cuantitativa, redondeada al entero, y las notas competenciales de todos los alumnos/as de forma cualitativa. Elos/as solo tienen que meterlas en GIR, como hacían anteriormente.
Nuestro grado de satisfacción es alto, así que no nos da miedo ya la evaluación , es más, este año, para la evaluación competencial que hay que hacer al acabar la etapa de Educación Primaria, también la hemos aplicado, y así no hay que dejar a la imaginación de los tutores/as este trago que hay que tomarse al rellenar el expediente de los alumnos que hay que mandar a los IES.
Nosotros/as lo tenemos claro y seguiremos confiando en nuestra herramienta, ya que no solo mejora la evalución de nuestros alumnos/as, también la del proceso y por lo tanto la de nuestra labor como maestros/as.