UNA PEQUEÑA APORTACIÓN DESDE MI HUMILDE EXPERIENCIA, SOBRE COMO SE PUEDEN INTENTAR SOLUCIONAR LOS PEQUEÑOS PROBLEMAS DIARIOS QUE SE PRODUCEN EN LAS ESCUELAS.
elpaquez@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta FRASES NOCIVAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FRASES NOCIVAS. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de marzo de 2015

AUTÓMATAS CORRECTORES

Mantengo la teoría de que no son las sucesivas leyes educativas las que han fracasado en este país. Muchas de ellas se llevaron a cabo solamente en los expedientes de los alumnos/as, pero en ningún caso en la práctica educativa; no llegaron a materializarse en los cambios metodológicos que conllevaban.
La única ley que se implantó en su totalidad, fue la Ley General de Educación de Villar Palasí,  rompió con las formas didácticas empleadas hasta entonces, supuso un cambio real, pero a partir de aquí los maestros/as no han profundizado en nuevos cambios, al menos de una forma global.
Los docentes se acomodaron a las nuevas formas, los libros de texto, las fichas de trabajo, los exámenes de las guías, y todo aquello que las editoriales nos facilitaban. Dichos materiales pasaron a hacerse imprescindibles.
No hubiese sido algo malo si no se hubiese ido un paso más allá, y de imprescindibles se pasase a obligatorios. De repente se encumbraron de tal forma los libros de texto, que otras formas de trabajo se  consideraron imposibles.
Los maestros/as pasaron a depender de tal forma de los materiales de las editoriales, que se  trabajó exclusivamente con los mismos, y cerraron su inteligencia didáctica a la búsqueda de nuevas formas, que se adecuaran de una manera más individualizada a las necesidades de sus alumnos/as. Pasamos a individualizar la enseñanza  a través de  las fichas de refuerzo de la guía didáctica.
Frases lapidarias se oían en las escuelas: "no he acabado el libro y solo quedan dos semanas de curso", "el libro no trata un determinado tema",o la peor de ellas, "con lo que tengo que corregir"...
La labor del maestro/a tonó a ser la de un mero corrector, la mayoría de las veces con un solucionario que lleva la guía, y un mero calificador/a. Supone mucha carga de trabajo, sobre todo en los cursos iniciales, pero es muy cómodo, puesto que no conlleva muchos retos didácticos y eso da una gran tranquilidad.
Paradójicamente una de las ventajas que tendría esta forma de trabajar, que es la coherencia en la programación al adherirse a la de la linea editorial elegida, se rompe la mayoría de las veces al intercalar varias editoriales a lo largo de la vida escolar de los alumnos/as.
Por ello debemos dar un paso adelante, debemos atrevernos a utilizar nuevos métodos, no digo con esto que tengamos que renunciar a los libros de texto totalmente, deben ser un material más en nuestro quehacer educativo, al igual que otros muchos. No se trata de la Biblia, somos nosotros los docentes los que debemos planificar y en los que descansa la organización didáctica del proceso educativo de nuestros alumnos/as. No dejemos este papel, si queremos recuperar el prestigio social que hemos perdido, hagámonos importantes, reivindiquemos nuestra profesión con profesionalidad, valga la redundancia, y no seamos autómatas correctores.

lunes, 9 de marzo de 2015

YO NO TE PIDO

El jueves pasado tuve la suerte de presenciar un concierto de Pablo Milanés, fue fantástico, está en plena forma y tiene setenta y dos años. Seguramente será una de sus últimas giras por España si no es la última. Ese mismo pensamiento que yo estoy expresando ahora también se le habrá pasado al cantante por la cabeza. Si alguien pensase que va a ser el final de su carrera tiene dos opciones, la primera salir del paso de forma fácil, dar un concierto melódico con una guitarra para conseguir los máximos beneficios posibles; y otra acabar por todo lo alto, con una banda con seis grandes músicos y dejándose la piel y la voz en el concierto. Pues  bien Pablo ha escogido esta última opción, grandes músicos, gran concierto y gran voz que a pesar de la edad mantiene. Creo que eso es lo coherente, lo honesto y es un honor poder compartir con el artista su obra, que las notas estremezcan tu alma, porque se produce una comunicación entre el músico y el público, la satisfacción del trabajo bien hecho.

Cuando se produjeron las bajadas de sueldo y las congelaciones salariales, una frase muy recurrente en los colegios fue "pueden engañarme en el sueldo, pero no en el trabajo", también hubo plantes a las actividades extraescolares etc. Son actitudes nocivas que además van en contra de nuestro colectivo, de la visión que la sociedad tiene de nosotros. Nuestro trabajo, o mejor dicho la calidad del mismo, no puede verse condicionado por la cantidad de dinero que ganamos o dejamos de ganar, indudablemente es un cuestión muy importante, pero no podemos dejarnos llevar por una rabia, aunque tenga una justificación fundada.
Por ello apelo, al espíritu de Pablo Milanés, a dejarse la piel en cada una de las actividades que preparamos y que realizamos con los niños. No podemos dejar que nos quiten la ilusión de realizar a la perfección este trabajo tan bonito al que nos hemos encomendado. Nadie, y menos nosotros/as mismos, puede arrebatarnos nuestro espíritu juvenil, tengamos la edad que tengamos, estoy seguro que el Pablo Milanés de veinticinco años, no tendría más entusiasmo que el de setenta y dos que me emocionó en el concierto.
Por eso yo no te pido que me bajes una estrella azul, solo te pido que te sientas orgulloso/a por tu trabajo, y que los niños/as, los padres/madres, los compañeros/as también lo estén, porque saben que has sido capaz de dar lo mejor de ti mismo/a.

lunes, 23 de febrero de 2015

OTRA FRASE NOCIVA: ¿QUÉ ME VA A ENSEÑAR A MÍ?

La arrogancia es algo inherente al ser humano. Es cierto que es más un pecado de juventud;  conforme te vas haciendo mayor la realidad del tiempo va haciendo disminuir esta actitud. En el cuerpo de maestros/as es algo que se da mucho, pero que al contrario de lo que nos pasa en la vida, en el magisterio va aumentando con la experiencia. Parece que el desarrollo profesional nos ha llevado a probar todas las metodologías, a utilizar todos los medios y que estamos de vuelta de todo, nada más lejos de la realidad.
Yo hace tiempo que descubrí que puedo aprender de cualquiera, por pequeño o joven que sea, así se lo digo a mis alumnos/as, que el aprendizaje en clase tiene doble sentido, ellos pueden aprender de mí y yo puedo aprender de ellos.
Una de las personas de las que yo más aprendo es mi amigo Sergio, tiene treinta y seis años, no tiene grandes estudios y es síndrome de Down. Pues bien, siempre que pasamos  un rato en común me enseña a disfrutar de las pequeñas  cosas de la vida. A veces pasamos por la misma sin darnos cuenta de lo bonita que es, poniendo el énfasis en las grandes metas, y nos olvidamos de las cosas pequeñas, Sergio es capaz de verlas y mostrarme su belleza por lo que desde aquí le doy las gracias, desde  luego es una enseñanza impagable.
En el mundo de la educación nos pasa esto bastante, la dinámica de lo que hemos hecho siempre nos absorbe y no exploramos nuevos caminos educativos;  a veces también es la comodidad en la que caemos, y nos mostramos arrogantes para no parecer acomodados..
Es una gran excusa, mostramos superioridad  para no mostrar ignorancia, y  lo hacemos de forma inconsciente, no es algo predeterminado, es simplemente la dinámica habitual que se desarrolla en los colegios.
Sin embargo cuando logras romper este tabú, es tan grande el horizonte que se abre por delante, que es como descubrir un mundo educativo nuevo. Cuando descubres todo lo que las experiencias de los demás pueden ofrecerte, entras en una espiral de querer conocer cada vez más y posteriormente te das cuenta también que puedes enriquecer a los compañeros/as con tus experiencias y quieres compartirlo, todo el mundo se enriquece y el que comparte todavía más.
Como resumen:  podemos aprender de las experiencias de todos/as y nuestras experiencias pueden enriquecer a cualquiera que quiera escucharlas. Rompamos barreras.